Pero el panorama es muy complejo - Mientras que desde el peronismo insisten en que Caso no es presidente debido a que la renuncia de Armellini no fue tratada ni comunicada, rechazarían aprobar el acta de la última sesión - Y desde la UCR reflotaron denuncias al Tribunal de Cuentas contra ediles peronistas, por altas y/o bajas supuestamente informales
Esto sucedería, si es que sucede, en un marco muy complejo, nutrido por un fuego cruzado de denuncias y declaraciones antagónicas.
En efecto, como ya hemos explicado, hace un par de meses la peronista Carina Freitas fue desplazada de la presidencia del cuerpo deliberativo, mediante una maniobra fraguada por los bloques opositores, con la excusa del cese del secretario administrativo Ricardo Silveira.
Si bien Freitas actuó en el marco de sus atribuciones al disponer el cese del controvertido funcionario, la oposición arremetió con todo y se la llevó puesta: más allá de la inconsistencia de sus argumentaciones y de la increíble defensa que hicieron de Silveira (a quien durante su paso por la función pública criticaron de todas las formas posibles), a instancias del radicalismo se resolvió respetar la norma parlamentaria y el derecho de la primera minoría -el peronismo- para mantener la presidencia del cuerpo. Claro está, en cualquier concejal del bloque oficialista que no fuese Freitas.
Como no podía ser de otra manera, el peronismo sostuvo y sostiene la postulación de Freitas, con lo cual quedó trabada la elección de nuevas autoridades, y el radical Leonardo Armellini, vice primero del cuerpo, asumió la presidencia en forma interina. Su primer acto administrativo fue reincorporar a Silveira lo cual, según rumores, no cayó bien dentro de su propio partido.
Pero en la última sesión ordinaria, Armellini, sorpresivamente para sus pares, aunque él sostuvo que su renuncia ya había sido anticipada, renunció a la presidencia y a la vicepresidencia primera.
Esto dejaba al vecinalista Luis Caso, vice segundo, en ejercicio de la presidencia, por lo menos interinamente. ¿O no?
Porque aquí comienza un fuego cruzado de interpretaciones, denuncias y posiciones.
El peronismo sostuvo, en rueda de prensa, que la renuncia de Armellini, amén de que haya sido indeclinable, debía ser tratada en sesión y que además ni siquiera fue comunicada. Paralelamente, los ediles oficialistas manifestaron su perplejidad por una nota de pedido de licencia presentado por la concejal radical Alejandra Sábato (quien sería reemplazada mañana por el socialista David Mongay) dirigida a Luis Caso como titular del cuerpo cuando, insistieron, la renuncia de Armellini no estaba, en lo que a ellos refiere, formalmente asentada.
Asimismo, sostuvieron que Armellini comunicó verbalmente su decisión de renunciar luego de dar por finalizada la última ordinaria, pese a lo cual su alocución en tal sentido habría sido incluída en el acta de la sesión, por lo cual plantearían mañana su negativa a aprobar dicha acta.
Por su parte Armellini aseguró que su renuncia, por ser indeclinable, no necesitaba de tratamiento formal. Y reivindicó su actuación al frente del HCD, declarando que cumplió con su objetivo de ordenarlo administrativamente, para dar luego un paso al costado que ya había anticipado.
Asimismo, la réplica del radicalismo no tardó en producirse y, mediante nota al Tribunal de Cuentas, materializaron sendas, y serias, denuncias contra los concejales Carina Freitas, Ramiro Baguear y Héctor San Martín: imputan irregularidades en las respectivas altas y/o bajas de Baguear -que dejó el HCD para sumarse al Ejecutivo- y San Martín -quien reemplazó a Baguear-, y le enrostran responsabilidades en ese sentido a Freitas, entonces presidenta del cuerpo.
En suma, un panorama sumamente difícil, que habrá que ver cómo se recompone... si es que es posible hacerlo, a los efectos, sobre todo, de no trabar los temas pendientes que no solamente son muchos e importantes, sino que, además, dependen del trabajo conjunto de todos los bloques.
Si mañana se reanuda la sesión especial, pues, habrá que ver cómo se recompone la nómina de autoridades deliberativas, si el peronismo se mantiene en sus trece, y en tanto el radicalismo no puede -o no debería- desdecirse de su voluntad de respetar la presidencia para la primera minoría.
Ya se sabe que, si se ofrece la presidencia a otro concejal peronista que no sea Freitas, será rechazada. Y se sabe que ni el vecinalismo ni el radicalismo estarían dispuestos a transijir en ese sentido.
Así que, o el concejo se quedará donde había empezado, o se resolverá la situación con alguna otra salida... y suenan los nombres del radical Carlos Véliz y del vecinalista Vicente Escorcia...
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