Gente enojada por la mala prestación de transporte urbano de pasajeros. Tarifa cara, micros inseguros y falta de frecuencias.
La situación de quienes viven en la periferia de la ciudad empeora y los perjudicados son siempre los mismos, sufriendo mucho más la franja vulnerable compuesta por niños y ancianos que –según dicen- hasta sufren accidentes por la falta de consideración de los choferes que exceden velocidades y poco tienen en cuenta los tiempos de ascenso y descenso de pasajeros. Aseguran también que el tiempo que se tarda de un lugar a otro en colectivo es el mismo que caminando.
El director del OMRESP, Federico Massoni, aseguraba hace algo más de un mes que se detectaron infracciones de las consideradas “graves” que podrían poner en riesgo la seguridad de los pasajeros. “Se labró un informe de los inspectores y le corrió traslado a la empresa porque tienen derecho a la defensa, ellos hicieron su descargo”, aseguró
"Riesgo potencial"
El funcionario consignó además que en la inspección realizada por personal de su área se detectaron asientos con destrozos, vidrios rotos, falta de matafuegos y unidades sin el seguro correspondiente. “Eso conlleva a tener un riesgo potencial que nosotros no lo podemos permitir dentro de lo que es el transporte público”, fundamentó.
Lo grave de la situación es que Massoni consignó que las irregularidades fueron detectadas en casi todos los colectivos. Dijo que ninguno llevaba seguro y tampoco contaban la mayoría, con la documentación que le requiere la Ley de Tránsito. “Los vidrios rotos se vieron en todas las unidades. También matafuegos vencidos o descargados”, remarcó.
El titular del OMRESP puntualizó que la función del organismo es que “tengamos el transporte público de pasajeros que se fija en el contrato de concesión. Que el pasajero pueda transitar en forma segura”, dijo.
Servicio deficiente
La gente es la principal perjudicada. Es quien usa diariamente un servicio al que calificaron en un relevamiento realizado por Jornada como “deficiente”. Sonia es usuaria y toma 3 colectivos por día. No ocultó su enojo asegurando que es elevado el costo que paga cada jornada. “Son 6 pasajes. Es demasiado caro para el servicio que prestan. En horas pico es imposible viajar. El colectivo va muy saturado y la gente viaja en escaleras, hay veces que no para, pasa de largo y no entra nadie más”, remarcó, describiendo la dramática situación por la que cada día tiene que pasar para llegar a su lugar de trabajo.
La mujer, asegura además que hay barrios por el que el transporte no pasa, como –dijo- “zona de Vepam, barrio Uocra y sector norte. Tampoco une los barrios Norte con Guayra ni Tiro Federal con ese sector”, aseguró. “El colectivo de Planta de Gas al centro tarda 35 minutos y si vas caminando también tardás lo mismo, no hay diferencia. Por eso es muy caro”, agregó la pasajera.
Mejor ir caminando
En ese sentido, destacó además que muchas veces sucede que los vidrios están rotos porque reciben ataques de los barrios. “En lo personal no me molesta, pero casi no me alcanza el dinero para pagar y no se condice con el servicio. Es imposible viajar 12.30 o a las 13. Los más perjudicados son los abuelos y los chicos. Los asientos de discapacitados no alcanzan, roza lo inhumano”, indicó.
Una abuela de 78 años mostró también interés en opinar porque la situación ya la lleva al hartazgo. “Los asientos están todos rotos y no tienen seguridad de nada. Hay algunos choferes que van rapidísimo, no respetan el límite de velocidad. Tengo osteoporosis y por la enfermedad en mis huesos, debo tener cuidado para bajar. Muchas veces les tuve que gritar a los choferes que frenen bien. El otro día, al bajar en el barrio Luz y Fuerza le agarró con la puerta la mano a un nene. Se apuran mucho. No les importa nada. No tienen nada de paciencia, nosotros las personas grandes no podemos viajar de esa manera”, sentenció

Comentá la nota