Sequía e inundaciones por el Río Pilcomayo

Sequía e inundaciones por el Río Pilcomayo
La “desesperante” situación de falta de agua potable en Comandante Fontana se repite en Estanislao del Campo, Ibarreta y muchas otras localidades de la provincia. Las lagunas que abastecen a las plantas potabilizadoras están virtualmente secas, lo que hace que la racionalización y el reparto del líquido vital se realice con camiones a precios en muchos casos abusivos.
La falta de lluvias constantes que reviertan la sequía en el interior hace que la situación -que ya lleva varios meses de arrastre- genere faltante de agua potable en los domicilios de los vecinos, por lo que muchos de ellos deben cuidar la reserva que tienen para su consumo y salir a proveerse a la hora de realizar otras tareas cotidianas.

Autoridades municipales y vecinos de las localidades del centro y el oeste provincial coinciden que en muchos casos la situación “es desesperante” ante la prolongada sequía.

“La situación es insostenible porque ya varias semanas que incluso el agua de red no está llegando a ninguna casa”, afirmó un habitante de Estanislao del Campo, quien explicó que todo el agua que tienen los vecinos es la que se reparte todas las mañanas en la plata potabilizadora de la zona: “Nos dicen que se necesitan un millón de litros para poder abastecer al pueblo y no se cuenta con esa cantidad”, dijo el mismo vecino.

El agua que se entrega es cargada en contenedores y tanques para poder tener una reserva en casas familiares. Los pobres y mas humildes deben cargar lo que puedan con bidones y carros pequeños teniendo que soportar una situación angustiante. “Quisiera ver que las autoridades puedan hacer un pozo en cada barrio”, indicó el vecino campeño, mientras agregaba que en cercanías de la localidad en la que vive se realizaron dos perforaciones que entregan un agua de buena calidad.

“El sistema de agua potable de la planta de Estanislao del Campo no funciona para nada”, advirtió otra vecina que manifestó además que el agua que utiliza para el consumo diario en su domicilio, la obtiene de una casa antigua compartida con un familiar y que cuenta con un aljibe con 30 mil litros: “Ese agua la cuidamos mucho, para consumir. Para los baños y para lavar, debemos salir a buscar ya que no hay otra opción”, resaltó.

Ibarreta

A medida que pasan los días, uno de los principales reservorios de agua de Ibarreta desciende rápidamente su nivel ante la escasez de lluvias caídas a esta altura del año.

La fotografía del reconocido “lago” de la ciudad es elocuente y en su gran parte se puede ver la tierra partida y los peces muertos, haciendo prácticamente inutilizable este reservorio del vital liquido que se usa para alimentar la plata potabilizadora.

Cientos de familias afectadas en el Chaco paraguayo

Pobladores de comunidades del Chaco paraguayo circundantes del cauce del río Pilcomayo están preocupados por el importante nivel que registran las aguas. Habitantes de zonas como General Díaz, Pozo Hondo y Pedro P. Peña, en lo que se puede denominar como Alto y Medio Chaco paraguayo lanzaron mensajes de alerta sobre esa situación.

Paradójicamente, mientras estas comunidades afrontan una inundación, en otras localidades como Fortín Caballero y Tte. Esteban Martínez, que sería el Bajo Chaco, hay una desesperante sequía.

A su vez la cañada La Madrid permite el escurrimiento del Pilcomayo hasta las inmediaciones del fortín General Díaz.

La grave situación, en este momento, es que La Madrid se encuentra totalmente colmatado el sector de Margariño y las aguas, al no poder escurrirse, desbordan e inundan todo lo que encuentran a su paso.

En condiciones normales, las aguas debían seguir su camino hacia General Díaz, pero al encontrarse con el taponamiento simplemente van a los costados.

Dado que carecen de cauces que puedan conducirlos, las aguas están inundando casas, caminos, campos y todo aquello que encuentran a su paso. Los daños que generan esta situación son graves. Fuente: Diario ABC

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