La inusual falta de lluvias en esta época del año preocupa sobre todo a los agricultores del sur de la provincia, que necesitan del agua de los ríos para poder regar sus cultivos. El tabaco, la soja y la caña de azúcar serían los más afectados si esta situación persiste. Ambientalistas alertan que la sequía también es producto de las explotaciones de las minas a cielo abierto.
“En Escaba sólo estamos liberando un metro cúbico por segundo, lo que denominamos caudal ecológico, es por ello que se suprimieron el riego de los cultivos en esa parte de la provincia”, señaló Desiderio Dode, director de Recursos Hídricos.
En este sentido, el funcionario indicó que deberán esperar al menos unos 10 días y observar el compartimiento del caudal de los ríos, para que los agricultores puedan reiniciar la actividad.
Por otra parte, Recursos Hídricos también informó que el servicio de agua potable por el momento no corre peligro, sin embargo alientan a los usuarios extremar el uso del tan necesario líquido.
Algunos movimientos ambientalistas del sur tucumano, también hicieron sentir sus voces debido a la sequía que impera en Tucumán, explicando que estos cambios climáticos se deben a la contaminación ambiental y al uso excesivo del agua por parte la actividad minera.
“Desde hace tiempo vemos como ha descendido el nivel de agua de los ríos en esta parte de la provincia, y esto mucho tiene que ver con las explotaciones de las minas a cielo abierto, por la extraordinaria cantidad de agua que necesitan para extraer los minerales”, explicaron miembros del grupo ambientalista, Juan Calchaquí.
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