La sequía hace estragos en las producciones y en los bolsillos de los productores

La sequía hace estragos en las producciones y en los bolsillos de los productores
Hace ya dos meses que no se registran prácticamente lluvias en nuestra ciudad -siendo diferente esta situación en zonas vecinas-, recordando que, entre el 24 y el 26 del pasado noviembre, llovieron 48 milímetros y, en todo diciembre, sólo diez. A ésto deben sumarse las elevadísimas temperaturas.
odo este panorama -por cierto, muy adverso-, nos llevó a consultar al asesor de la Cooperativa El Progreso, ingeniero agrónomo Carlos Miguel Borniego, quien, al recibirnos y responder nuestra primera pregunta, nos manifestó: "Este tiempo sin lluvias no es nuevo, bastando recordar que, en los meses de enero y febrero de 2013, sólo cayeron 50 milímetros, cuando la evopotranspiración en este bimestre es de unos 300, marca ésta que necesita un cultivo para cubrir sus requerimientos. Esta situación fue salvada por los excesos hídricos del año 2012, período en que cayeron cerca de 1.700 milímetros. En este año, sin reservas en las napas freáticas, se van a marcar un poco más las pérdidas, sobre todo con los maíces que están definiendo rendimientos. En la soja hay algún atenuante, ya que recién están iniciando la floración. La afectación importante es sobre los maíces tempranos y, de manera especial, en aquellos lotes que no han tenido incidencia de napas (predios elevados). Si no llueve para este fin de semana -expresó- yo creo que la situación se va a tornar muy grave. El panorama de la hacienda –indicó nuestro entrevistado- es aún más comprometido, ya que los únicos recursos de los que disponen para su alimentación son las pasturas perennes, que representan una escasa superficie. Lo expresado se complica más aún si se piensa en el invierno, en razón de que no se pueden hacer reservas".

Otra reflexión del ingeniero Borniego y que conspira contra la normal producción fue que, en el año 2013, el productor sólo pudo sembrar el 50% de la superficie cultivable –con un rendimiento del 60% de lo esperado-, ya que el resto sufrió las consecuencias de las inundaciones del año 2012. En síntesis -afirmó- en muchos casos el productor está comprometido como para poder sembrar y ahora están viendo que las lluvias se retrasan y que los cultivos empiezan a entregarse y comienza a rondar el fantasma del endeudamiento. Cualquier cultivo -acotó- requiere una inversión importante en la siembra y el costo por hectárea oscila ente los $2.000 y los $2.500". Estimó después que "el porcentaje actual de pérdidas en los cultivos no es inferior al 20%, aunque, para calcular una evaluación posterior, habría que esperar alguna lluvia, para ver el grado recuperación de los sembrados. Otra calamidad que afrontan los productores es la arañuela roja, predisponente al clima seco y a la falta de humedad". Respecto a ello, culminó diciéndonos el ingeniero Carlos M. Borniego: "Puede señalarse que más del 80 % de los lotes de soja de nuestro distrito están afectados por esta plaga".

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