Hace ya dos meses que no se registran prácticamente lluvias en nuestra ciudad -siendo diferente esta situación en zonas vecinas-, recordando que, entre el 24 y el 26 del pasado noviembre, llovieron 48 milímetros y, en todo diciembre, sólo diez. A ésto deben sumarse las elevadísimas temperaturas.
Otra reflexión del ingeniero Borniego y que conspira contra la normal producción fue que, en el año 2013, el productor sólo pudo sembrar el 50% de la superficie cultivable –con un rendimiento del 60% de lo esperado-, ya que el resto sufrió las consecuencias de las inundaciones del año 2012. En síntesis -afirmó- en muchos casos el productor está comprometido como para poder sembrar y ahora están viendo que las lluvias se retrasan y que los cultivos empiezan a entregarse y comienza a rondar el fantasma del endeudamiento. Cualquier cultivo -acotó- requiere una inversión importante en la siembra y el costo por hectárea oscila ente los $2.000 y los $2.500". Estimó después que "el porcentaje actual de pérdidas en los cultivos no es inferior al 20%, aunque, para calcular una evaluación posterior, habría que esperar alguna lluvia, para ver el grado recuperación de los sembrados. Otra calamidad que afrontan los productores es la arañuela roja, predisponente al clima seco y a la falta de humedad". Respecto a ello, culminó diciéndonos el ingeniero Carlos M. Borniego: "Puede señalarse que más del 80 % de los lotes de soja de nuestro distrito están afectados por esta plaga".
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