"Las promesas se las llevó el viento", se quejó el titular de la Cooperativa Cartoneros del Sur. Dijo que el municipio nunca llevó a cabo una tarea seria de concientización.
"Estamos igual o peor que hace siete años porque no se ha hecho una campaña de difusión como corresponde. Pareciera que no nos hemos dado cuenta de que la ciudad entierra 320 toneladas de residuos por día", se quejó.
"Esta situación acarrea un gran peligro debido, entre otros motivos, al calentamiento global", añadió.
Para Dubois, el tema siempre se abordó superficialmente. Prueba de ello, aclaró, es que los desechos llegan "mezclados" a los distintos destinos, entre ellos la referida cooperativa y el relleno sanitario.
"Cartones, botellas, relojes, tecnología en desuso, cáscaras de papas y yerba... todo se arroja en la misma bolsa, salvo alguna rara excepción", se quejó Dubois, quien comenzó esta actividad durante la crisis de 2001.
El tema, según explicó, fue manifestado en varias oportunidades al área de Saneamiento Ambiental, aunque en ninguno de los casos con una respuesta satisfactoria.
"Hace tres meses nos hemos reunido, pero todo queda en promesas. Nadie separa la basura en origen cuando podría hacerse, como sucede en otros países. Se necesita más gente, infraestructura, comodidad, seguridad. Y las fuentes laborales serían muchísimas, más allá del beneficio que esto generaría para el medio ambiente", diferenció.
Se procesa apenas el 10% de las 380 toneladas que produce la ciudad los lunes y algo menos el resto de la semana.
"Podría reciclarse el 80% aunque, claro, con más maquinaria y personal. De lo contrario todo suena a `lavada de cara', como se hace en la Ecoplanta de General Daniel Cerri", reflexionó.
Dubois fue categórico al señalar que las promesas de reciclado, hasta ahora, se las ha llevado el viento. "Estamos peor que antes, mucho peor pues la basura se entierra de lunes a lunes", insistió.
Al margen de lo expuesto, manifestó que, entre otros motivos debido a la época del año, los 12 trabajadores de la cooperativa reciben muy escasa ganancia por su tarea.
"Generalmente el verano es mucho mejor para esta actividad, teniendo en cuenta, por ejemplo, que las botellas de plástico se multiplican. El desecho de la época estival es más redituable que el del invierno", comparó.
"Esa situación nos juega en contra, pero es desde siempre. Lo más grave es la falta de concientización y de acciones concretas por parte de las autoridades", reclamó.
Palihue y más. La Cooperativa de Cartoneros local, situada en calle Pacífico 311, recibe a diario dos camiones de basura provenientes del barrio Palihue luego de determinarse, tras un testeo, que los desperdicios de ese sector de la ciudad son los más ricos a los fines de la comercialización o utilización.
Se desempeñan 12 operarios que separan lo orgánico de lo inorgánico. En estos días perciben por semana alrededor de 170 pesos, aunque en el verano esa cifra se suele incrementar a 250 o 300 pesos.
El cartón, uno de los elementos más redituables, se vende a $0,40 el kilogramo, mientras que el plástico de botellas, dos centavos más.
"Lo que ocurre es que en invierno llegan por día 40 de estas botellas, a diferencia de las 100 que se obtienen en verano (cuando más se consumen bebidas)", detalló.
Experto. Dubois había fracasado con varios empleos cuando lo sorprendió la crisis económica a fines de los '90. Bahiense del barrio Noroeste, de 54 años, decidió dejar la vergüenza de lado y salió a cartonear.
Casado y con cinco hijos, alguna vez fue lustrabotas, vendedor de diarios y almacenero. Con su mujer, Luz, su carro y su caballo, entró a un mundo que desconocía.
De aquella época a la actualidad, merced a la conformación de la cooperativa que él mismo preside, formada a instancias de un acuerdo municipal, su situación cambió.
Durante ese tiempo, y hasta hoy, se convirtió en todo un experto en el tema, tanto como para garantizar la riqueza de los desechos de los bahienses y afirmar que una simple bolsa de residuos en las puertas de un domicilio representa mucho más de lo que cualquiera puede suponer.
"Es todo un indicador del poder adquisitivo de la familia, cantidad y calidad de lo que consume, hábitos alimentarios, costumbres, gastos y hasta determina si es prolija y responsable", dijo.
Sostuvo que la basura tiene un potencial capaz de generar numerosas fuentes de trabajo.
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