La Municipalidad lleva adelante una campaña de difusión y concientización de los vecinos para la separación de residuos húmedos (orgánicos), secos (inorgánicos) y patogénicos domiciliarios, para su disposición en la calle y posterior recolección.
Indart recordó que “a partir de 2004 se hizo una prueba piloto, especialmente en la zona céntrica, dando a los vecinos la opción de separar los residuos. Los objetivos en ese momento -agregó- eran ayudar a quienes reciclan, para que hicieran su trabajo en forma más saludable, así como evitar el enterramiento de los desechos. Comenzamos con esa prueba sabiendo que en un momento, la separación de residuos se volvería obligatoria”.
Ahora se anuncia la puesta en vigencia, a partir de marzo próximo, de la ordenanza N° 11844/2013 que establece la obligatoriedad en la separación de residuos y disposición en la calle de acuerdo al cronograma municipal.
La funcionaria dijo “las encuestas hechas en 2004 nos decían que el 70 por ciento de los vecinos hacía la separación de residuos. Pero desde entonces a la fecha, ese porcentaje cayó hasta el 30 por ciento que se registra hoy, y con la puesta en marcha del GIRSU necesitaremos lograr que el 75 por ciento de la población separe su basura porque este es el cálculo hecho por la consultora encargada del proyecto del eco parque, que estableció una vida útil de veinte años para los módulos, siempre y cuando se cumpla ese porcentaje”.
“Hasta ahora no se podía exigir a los vecinos porque el enterramiento se hace en el mismo lugar al no estar preparado el predio para una disposición final por separado.
Esto se hará en el eco parque, una planta que gestionará de forma integral los residuos generados en la ciudad, desde la recolección hasta su disposición final”, señaló.
El eco parque tendrá por un lado la planta de separación de residuos inorgánicos, preparada para treinta operarios y por otro lado, el relleno sanitario, que se hará en cavas impermeabilizadas, que tendrán mallas de contención de alta resistencia, con circulación de lixiviados y emanación de gases para evitar la contaminación de las napas del suelo”.
También habrá un trabajo de reparación sobre las hectáreas impactadas, las que han recibido desde hace años la basura de la ciudad, utilizando para el nuevo emprendimiento la zona virgen de las cuarenta y nueve hectáreas que conforman este predio.
Acerca de las pilas, una consulta constante cuando se habla de residuos, Indart dijo “no está definido a nivel mundial un tratamiento para su descarte. Hay experiencias recientes de reciclado, pero aún no hay demasiados resultados. En la dirección de ambiente las recolectamos en bloques, de manera de mantenerlas aisladas del medio y sin generar contaminación. Cuando tengamos el relleno sanitario y el proyecto consolidado, vamos a poder pedir que el descarte se haga junto con la basura, por el tratamiento de los lixiviados que se hará en el lugar. No obstante, la generación de pilas familia tipo descarga por año en promedio, de cinco a siete pilas”.
Marzo, inicio del trabajo casa por casa
Indart consignó que la puesta en vigencia de la Ordenanza en el mes de marzo se debe a que por entonces estaremos en la ciudad sólo sus habitantes, sin el turismo de visita. Será la ocasión, hasta septiembre, de afianzar a la población en el nuevo sistema, de manera que la próxima temporada alta quienes vengan copien de nosotros este hábito.
En septiembre -como se ha dicho- se va a disponer de una cuadrilla de inspectores que trabajarán por zonas, antes del paso del recolector. En caso de encontrar una bolsa que no diferencie residuos, o bolsas que no correspondan al tipo de residuos a sacar en el día, se le labrará un acta de infracción al frentista.
Atendiendo a la realidad, Indart dijo “es complicado, por eso se menciona en la ordenanza que ésta no tiene un fin recaudatorio, sino que pretendemos que el vecino adopte esta práctica. Sabemos que este control será una tarea complicada, pero los inspectores no sólo estarán para labrar actas sino que buscarán tener un mano a mano con el vecino para explicarle por qué es tan necesario que todos colaboremos: para que la vida útil del eco parque llegue a los veinte años y que además, todo el material mal clasificado, arruinará las máquinas dedicadas a la separación para el reciclado”.
“La idea es que cada vecino piense que se está haciendo cargo de sus desechos y colaborando con la ciudad”.
Estando claramente marcada la necesidad de concientizar a la población respecto de la separación de residuos, cuando somos una comunidad que mayoritariamente se reconoce en su asamblea ciudadana ambiental, cabe inferir que el mensaje de este cuidado del medio ambiente llegará.
“Es un compromiso con la ciudad donde vivimos, manteniendo una bandera que Gualeguaychú tiene bien ganada, dando el ejemplo desde nuestra casa, para nuestra familia, nuestros hijos, nuestros nietos”, consideró Indart, que advirtió “esto también está atado a los grandes cambios que deben darse por los grandes desastres ambientales que están ocurriendo”.
“Para esto, pedimos algo muy simple: separar los residuos y cumplir con los días de recolección. Nada más”, remató, confiada en que la población responderá ya que como dijo “esta es una inversión importante que la Nación hace en la ciudad y debemos aprovecharla. No sabemos de aquí a cuántos años habrá un financiamiento para hacer una obra ambiental tan significativa para Gualeguaychú”.
Días de recolección. Martes y jueves para los inorgánicos o secos.
Lunes, miércoles, viernes y sábado o domingo para los orgánicos o húmedos (restos de alimentos, semillas y carozos, café, yerba, té, hojas, pasto, flores y todo residuo de similar origen).
Todos los días, identificados con un elemento rojo en el exterior de la bolsa, los patogénicos domiciliarios (cenizas, colillas de cigarrillos, pañales, papel higiénico, gasas, vendas, jeringas, cotonetes, restos de la higiene personal y similares)
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