La circulación por las calle 20 y 28, como también por la Janik (ex Independencia), arterias que utilizan quienes transitan por ruta 16 y pretenden ingresar en el centro de la ciudad, se va constituyendo en muy dificultosa, debido al desorden en el tránsito que se registra.
Carros, bicicletas, motos y vehículos pesados que intentan evitar las arterias semaforizadas optan por ingresar o salir por ellas; pero en determinas horas el tránsito no sólo se complica sino que también se pone peligroso. “Casi caigo con el camión en el canal. Hice todo para evitar chocar con un carro y un auto que hicieron una mala maniobra. Hace falta un guard-rail en toda la calle 28”, reclamó un camionero, molesto porque —según dijo— cada día se torna más problemático el tránsito por ese sector de la ciudad. La calle 20, en tanto, desde la calle perpendicular al colegio Don Orione y hasta avenida Sarmiento, justo donde funciona una planta de acopio de cereales, presenta un complicado panorama. “Tiene que ser de mano única, porque por esta calle salen a la ruta y se ingresa en el centro, y es un peligro. Es muy angosta esta calle”, expresó un vecino de ese sector del ensanche sur. Los accesos al casco céntrico de la ciudad termal constituyen un verdadero drama para el tránsito, en el que se conjuga la gran presencia de motos, carros y también de vehículos de cuatro ruedas que a determinadas horas comienza a generar complicaciones y las autoridades pertinentes tendrán que evaluar alguna alternativa, considerando que el crecimiento poblacional y el de vehículos de todo tipo sigue a paso firme. Es que la ciudad tiene un parque de motocicletas y ciclomotores que supera las 45.000 unidades. Eso implica que prácticamente hay una moto cada dos habitantes. Y todo ese flujo de motovehículos se vuelca por distintas razones a las calles de la ciudad. A eso se agrega que en las principales arterias de la ciudad, como calle San Martín -en un gran trayecto- prácticamente es imposible encontrar lugar para estacionar autos y camionetas, por lo que tal vez no sería malo determinar el cobro de estacionamiento medido. Igual problema existe en la calle Belgrano (10) y también en la Moreno (14), sobre todo en la zona bancaria. Los lugares más saturados Los lugares más complicados a la hora de transitar, en determinados horarios, son las calles Carlos Janik, 9 (Los Inmigrantes), la 12 (Comandante Fernández), la 20 del Ensanche Sur, la avenida 28 (Malvinas Argentinas), la Triple 0 del barrio Lamadrid y, en menor medida —porque el tránsito es menos intenso, aunque ofrece un deterioro avanzado y urge una repavimentación— la 51 (Gendarmería Nacional) y la 41 por el barrio Santa Mónica. Más controles, más multas Por otra parte, cabe indicar que rige en Sáenz Peña un renovado y actualizado régimen de penalidades para los que cometen infracciones de tránsito o no respetan las normas vigentes. Actualmente se registra un promedio de 250 multas semanales, “de valores económicos importantes y que están siendo ejecutadas”, lo que permitió bajar el registro “de desobedientes”. Las multas están vigentes para todo tipo de infracciones, como la carga y descarga de mercaderías en horarios no permitidos o el lavado de las veredas en tiempo y días incorrectos; pero sin duda son las infracciones de tránsito las que se llevan el primer lugar en el podio. Para detectar las faltas que pueden cometer los vecinos, la Dirección de Inspecciones del municipio local implementó un sistema de caminantes y de móviles que se desplazan “no solamente por el centro, sino también por los barrios que estaban olvidados en los controles”. “Se labró un promedio semanal de doscientos cincuenta multas en general, a motovehículos en su mayoría; pero también a comercios”, señalaron fuentes de la Dirección de Inspecciones y Tránsito de la Municipalidad.
Comentá la nota