El fallo del juez Francisco Marinkovic no está firme y se abre, en tanto, un dilema sobre su aplicación, con jurisprudencia a favor y es contra. La causa está empantanada por la recusación de la oposición a una de las camaristas. Y luego se deberá resolver la cuestión de fondo. Los plazos se acortan.
El expediente con la sentencia declarando la inconstitucionalidad de la reforma a la Ley de Lemas en la categoría de Gobernador y Vice en Santa Cruz está en instancias de apelación.Debido a la presentación de recusación sobre la camarista René Fernández, la causa está ahora en un verdadero pantano. Es que la oposición no sólo recusó a Fernández sino también a varios jueces más y presentó un pedido de inconstitucionalidad de la ley de subrogancia. Por lo que las dificultades hoy están dadas en poder conformar el tribunal paralelo que deberá resolver la recusación planteada, y la mayoría de los jueces que podrían conformarlo están también recusados por los amparistas.Cabe recordar que hay plazos legales para que la Cámara se expida sobre la recusación, pero no lo hay para conformar el trío que, justamente, deberá hacerlo.Lograda la constitución del tribunal éste deberá aceptar o no los planteos de recusación. De aceptarlo habrá que encontrar los jueces que puedan integrar la Cámara conjuntamente con el recientemente ascendido a camarista, Dr. Carlos Enrique Arenillas, el único firme hasta ahora. De rechazar la recusación, los integrantes de la Cámara, junto a un tercer subrogante, estarán listos para analizar el fallo de Francisco Marinkovic y decidir si ratifican el mismo o si lo revocan.En ambos casos, la decisión de dicho tribunal será indefectiblemente apelada, por lo que el expediente llegará a manos del Tribunal Superior de Justicia, quien será el que, en definitiva, resuelva sobre el fondo de la cuestión. Incluso tanto oposición como Fiscalía de Estado han hecho reserva del caso federal, por lo que podrían estar habilitados a ir en, casación o queja, a la Corte Suprema de Justicia.Mientras todo eso sucede, los tiempos corren, los plazos del calendario electoral se acercan y el interrogante que propios y extraños se hacen es qué ocurriría si no hay un fallo firme y definitivo antes de que el calendario comience a correr. Con qué ley se llevará adelante el proceso electoral.Por el momento el decreto de convocatoria a elecciones aduce a la ley de lemas reformada y desde el Gobierno aseguran que el mismo “sigue vigente hasta tanto haya una sentencia firme en contrario”.Si los meses pasan y la resolución final no llega antes de octubre, la oposición se vería en la encrucijada de plantear un pedido de nulidad de las elecciones, si las mismas se hacen por ley de lemas, para el caso de Gobernador y Vice y correr el riesgo de que, si resulta vencedora, verse obligada a anular la elección en la que triunfó, si es que al final del camino, el fallo de Marinkovic quedara firme.Del mismo modo ocurría si el proceso es al revés. Se llega a la elección con sistema tradicional para Gobernador y Vice, pero el fallo final ratifica la ley de Lemas. Nuevamente la nulidad de lo actuado vuelve a flotar en el escenario y puede terminar perjudicando a quienes se sintieron afectados por la norma al principio.Si bien el planteo de la oposición va por la vía del Amparo y se esperan plazos sumarísimos, ni el Tribunal Superior de Justicia como última instancia provincial ni mucho menos la Corte Suprema de Justicia como instancia definitiva de apelación, tienen plazos determinados para resolver la cuestión, por lo que es incierto el tiempo que puede llegar a demandar que la Justicia se expida de manera firme y contundente sobre el camino final que tendrá la reforma de la Ley.
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