En su dramático relato, reveló lo sucedido en los momentos previos al ataque que casi le cuesta la vida. La acusada está prófuga.
El joven, de 29 años, identificado como Leonardo Ivanoff, llegó hasta la Comisaría 49, con la mitad del cuerpo quemado y denunció que su pareja Valeria Soledad Gallo le prendió fuego luego de que él le reclamara que dejara de beber y lo acompañara a casa a cuidar de sus hijos.
“Salimos a bailar con sus hermanos, que vinieron desde Buenos Aires, cuando volvimos nos quedamos en casa de un amigo, ya había amanecido, eran como las ocho de la mañana. Le pedí que nos fuéramos para ver a los chicos, porque tenemos dos nenes que habían quedado al cuidado de otra persona, ella no quiso. Me dijo que no pensaba irse, se enojó, agarró mi moto y se fue del lugar donde estábamos”, relató.
Leonardo quedó a pie y muy lejos de su domicilio. Por lo que decidió ir hasta la casa de su madre donde le pidió a la pareja de su hermana que lo llevara hasta su vivienda.
Tras comprobar que los niños estaban bien, se quedó esperando a su pareja Valeria, preocupado por que haya podido ocurrirle algo malo.
“Después ella llegó con su hermano, con el mayor de los varones. Nos quedamos conversando, estaba todo bien. De repente se fue el hermano de ella, se fue un amigo que me estaba acompañando y ella se quedó en casa, estaba todo tranquilo, no parecía enojada ni nada por el estilo, como si se le hubiese pasado la bronca”, contó Leonardo, y recordó que en ese momento jamás imaginó lo que estaba por ocurrir.
“Me acosté a dormir y me desperté cuando vi una luz, me di cuenta que estaba en llamas. Ella me roció alcohol y me prendió fuego mientras estaba dormido en nuestra cama”, contó con la voz quebrada por el dolor constante y el daño que el calor le provocó en las cuerdas vocales.
“Realmente ella es muy celosa, pero en este caso no tiene nada que ver con lo que hizo. Porque el problema fue que yo le dije que yo me iba a ir a casa y que ella se quede ahí’, contó. Además agregó que “ella tiene actitudes violentas, es de reaccionar mal siempre, pero es muy raro porque de parte de sus padres yo nunca he visto una escena de violencia”.
“Estaba tomada, tal vez eso la llevó a hacerme esto pero no se justifica lo que me hizo, intentó matarme, me quemó las dos manos, el brazo entero derecho”, contó intentando encontrar una explicación a la situación que le tocó vivir.
Tras verse incendiado, Leonardo trató de evitar que la situación empeorara
“Yo salí de la cama y empecé a revolcarme en el piso, pero más me revolcaba, más me quemaba, nosotros tenemos una palangana grande que usamos porque no tenemos agua potable en esa zona de La Banda y ella me echó esa agua encima”, contó.
Pero ese buen gesto de la mujer no compensó otras acciones. “No me dejaba salir de mi casa, había atado con alambres el portón de cañas que tenemos, entonces yo le pedí que se fuera adentro y me busque unas cosas para distraerla y ahí atravesé el portón con el cuerpo quemado y corrí hasta la comisaría”.
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