Sensaciones mendocinas: el festejo del PJ, la euforia en el PD de Rodríguez Saá y las "caras largas" del radicalismo

En los bunkers partidarios se pueden apreciar los diferentes estados de ánimo, que coinciden con los datos que van pasando los fiscales de mesa.
El Partido Justicialista mendocino festeja el "efecto arrastre". Sufrieron poco el "mal de la tijera" y se vieron beneficiado por la arrasadora elección primaria hecha por Cristina Fernández de Kirchner. La presidenta en busca de la reelección le dio vida al PJ local, que sueña con llevar el resultado de este comicios a las elecciones generales de octubre.

El futuro también parece más que auspicioso para el PD y su alianza con el sector del peronismo que representa Alberto Rodríguez Saá. Y no es casual que lo den como segundo cuando aún no se conocen resultados oficiales.

Con este panorama queda desarticulada cualquier chance de fusión entre demócratas y radicales. Porque la UCR, el partido histórico de Alem e Yrigoyen, parece quedar muy mal parado de acá a lo que ocurrirá dentro de poco más de dos meses.

El radicalismo, que apostaba al corte para evitar que el PJ goce las ventajas que da llevar a CFK como candidata a presidenta, parece haber menospreciado la movida de Rodríguez Saá en Mendoza. En el Comité olvidaron que el hermano del puntano ya supo ganar una elección presidencial en la provincia y que, por algún motivo que no está del todo claro, Rodríguez Saá es un apellido que, por estos pagos, causa simpatía.

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