Senasa refuerza campaña de controles contra el cáncer de los cítricos

El Servicio Nacional de Seguridad Alimentaria -Senasa- comenzó a controlar establecimientos y a reforzar los controles en las fronteras para impedir la propagación de la enfermedad bacteriana que se extiende por Brasil llamada Huanglongbing -HLB- o ex Greening, considerada el cáncer de los cítricos.
El Huanglongbing es una de las principales preocupaciones de los propietarios de explotaciones de naranja en Corrientes ya que de evolucionar la extensión de la enfermedad sobre sus plantaciones, perderían sus productos la condición que hoy por hoy les asegura ingreso al mercado internacional de la fruta fresca.

De propagarse el ex Greening por Corrientes, los productores consideran que sería "una catástrofe" de magnitud similar a la que padecieron los productores en el otro extremo del continente, Estados Unidos, que luego de que sus plantaciones fueron atacadas debieron renovar miles de hectáreas con asistencia del gobierno.

Cuando la enfermedad comenzó a extenderse por Sudamérica, el Servicio Nacional de Seguridad Agroalimentaria emitió una señal de alerta dirigida a los propietarios de explotaciones citrícolas para que consideren la posibilidad de que los productos que comprasen en países limítrofes pudieran hallarse infectados.

El Huanglongbing, se detectó en Brasil en febrero del 2004 y su difusión ha sido en forma rápida entre las quintas del Estado de San Pablo, tierras en las que hoy las plantas ya no viven más de tres años, y sus frutos se usan sólo para producir jugo, un mercado menos rentable que el de fruta fresca.

El agente causal que afecta a las plantas en Brasil es una variante más virulenta que su protobacteria, la Candidatus Liberobacter asiaticus. En tanto, de los dos insectos vectores de la enfermedad son: para África, el psilido Trioza Erytreae y para Asia y Sudamérica, el psílido Diaphorina citri. El finalizar el año pasado, 2009, el Senasa y las federaciones que agrupan a los productores de cítricos acordaron medidas para restringir el ingreso de material genético infectado, porque prevalece que esa es la mejor manera de combatir la enfermedad antes que la eliminación de los agentes vectores.

Ese acuerdo, luego certificado bajo la órbita del Ministerio de Agricultura de la Nación, preludió la disposición del Poder Ejecutivo nacional a la que somete Corrientes, que fija pautas que ahora las explotaciones citrícolas deben comenzar a cumplir para prevenir el avance del ex Greening.

El Servicio de Sanidad Agroalimentaria comenzó por Formosa a controlar el cumplimento de esas pautas en el nordeste. En tanto, los productores de Tucumán, una de las provincias, al igual que Corrientes, que concentran la mayor parte de la producción nacional de fruta cítrica, avanzan por su parte con restricciones paralelas

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