Como consecuencia de una denuncia realizada por la ong BIOS.
Justamente, el tema convocante de este encuentro fue el caso de los residuos de plaguicidas en las verduras de consumo en el distrito de General Pueyrredon.
De acuerdo a lo señalado por la ong, la reunión, que se desarrolló por más de dos horas, consistió en la exposición de roles, deudas pendientes y acciones realizadas sobre el punto por parte de cada una de las áreas de gobierno, asi como expresiones de deseos y propuestas, "con la activa participación de BIOS en preguntas, aportes y reflexiones", se indicó.
Se expuso acerca de las diferentes responsabilidades que debieran tener en el caso el Colegio de Ingenieros, los productores frutihortícolas, los propietarios o administradores de los mercados, los vendedores al menudeo, los ingenieros agrónomos responsables de las recetas agronómicas, los vendedores de productos fitosanitarios. "En cada uno de los eslabones de esta cadena se hallaron puntos ciegos, sin control, o francamente incumplimientos y violaciones a las disposiciones vigentes", manifestaron.
Entre alguno de los temas que plantearon los representantes de la ong figura "la necesidad de ajustar a nivel nacional los límites máximos permitidos de residuos de plaguicidas en vegetales de consumo, dado que se trata de límites que para las últimas investigaciones resultan insuficientes o perimidos".
"Resulta urgente la creación en conjunto con el INE (Instituto Nacional de Epidemiología) de un sistema de epidemiología de los efectos a la salud de exposición, manipuleo o ingesta de agroquímicos. Los profesionales de la medicina vinculan, por ejemplo, casos eruptivos más con un cambio de desodorante que con vivir frente a un cultivo fumigado. No hay adiestramiento médico en la identificación de los casos. BIOS insiste en que es vital avanzar en este punto", resaltaron.
En relación a la franja de fumigación prohibida, aprobada por ordenanza, el área de ambiente planteó la imposibilidad de su reglamentación, alegando que el código de ordenamiento territorial no era apropiado para tal cosa. Producción agregó que los productores reclamarían por seguir con las prácticas contaminantes.
El arquitecto Guillermo Bengoa de BIOS explicó que "el actual código de ordenamiento territorial está perimido pues existe desde hace muchos años una ciudad que creció desmedidamente, y que es tarea urgente realizar las modificaciones necesarias para no solamente poder reglamentar esta ordenanza u otra superadora, sino para ajustarlo a la realidad".
"Producción sostuvo que el glifosato era, después de todo, inocuo. BIOS considera que es una postura perimida, a la luz de los últimos dos años de investigaciones independientes", añadieron.
"Con cautela, debido a que en ocasiones anteriores hemos presenciado el inicio de buenas iniciativas que luego se disolvieron en el aire, BIOS espera que los compromisos del gobierno municipal, SENASA y Ministerio de Asuntos Agrarios de avanzar en diferentes abordajes de esta cadena de actores que están haciendo las cosas mal, sea productiva", se esperanzaron.
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