El legislador nacional del radicalismo denunció el presunto manejo discrecional de subsidios y planes de empleo a cambio del sufragio el 28 de junio.
Vera condenó estas actitudes de "compra de votos, presión, intimidación o como se le quieran llamar a las metodologías utilizadas por algunos gobiernos que se aprovechan de las necesidades de la población más débil y desprotegida".
"La asistencia a los ciudadanos no se puede transformar en una forma de presión o moneda de cambio por un voto", dijo Vera en un comunicado difundido esta tarde, y agregó: "Esto es repudiable desde todo punto de vista y para cualquier partido político que ejerza estas formas antidemocráticas de hacer la política".
Vera también calificó de "discriminatorias y persecutorias estas actitudes del justicialismo a la hora de intentar presionar y captar los votos de ciudadanos independientes o adeptos a otras fuerzas políticas, bajo amenazas o a cambio de promesas de campaña. Son actitudes mezquinas y sectarias que afectan la integridad de las personas, siendo esto más repudiable aún cuando se ejerce sobre quienes no tienen recursos y se ven limitados a la hora de hacer respetar su libertad de elección por la dependencia creada a través de un puesto de trabajo o de ayudas para subsistir".
Asimismo denunció que "este reparto improcedente e innoble" se hace "sin control alguno, volviéndose discrecional por parte del dirigente justicialista que lo realiza" y agregó: "Nada ni nadie garantiza la correcta distribución de los recursos, ya que como el objetivo principal es ‘comprar el voto’ y no ayudar a quienes lo necesitan, muchas veces los bienes entregados terminan siendo utilizados para otros fines".

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