En ese espejo de agua de Tunuyán, un estudio realizado en 2007 detectó la presencia de esa sustancia en una cantidad casi cinco veces superior a lo permitido.
El dique recibe agua de los arroyos Santa Clara y Las Tunas, en Tunuyán, donde existe una proporción de esta sustancia muy superior a lo normal.
En el estudio realizado en marzo de 2007, se detectó la presencia de 0,34 mg/l de cianuro, siendo los valores máximos tolerables de 0,07 mg/l, es decir casi cinco veces más.
Ante esta anormalidad, el Senado quiere saber cuáles fueron las medidas adoptadas para controlar e impedir la contaminación hídrica y, si en caso de ser agentes externos los que la provocaron, de qué forma sucedió.
Cairone consideró que "los estudios realizados aportan información muy útil para el enfoque de las futuras evaluaciones ambientales de los proyectos de riego, ya que son de suma importancia para planificar y dejar a nuestras generaciones futuras su aprovechamiento".
"Es necesario e imprescindible actualizar periódicamente los estudios, porque de esta forma advertiremos cuáles son las causas del aumento de sustancias contaminantes, pudiendo saber si es un hecho aislado, circunstancial o permanente provocado por agentes externos", explicó el legislador.
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