Es moneda corriente ver equipos apagados o desconfigurados. Y en muchos tramos la “onda verde” no anda
Cada vez con mayor frecuencia, los automovilistas platenses se topan con semáforos apagados, en intermitencia o “locos”. Suele haber, por otra parte, en puntos clave del tránsito de la Ciudad, desajustes en el decrementador numérico o descoordinación de un equipo respecto al que lo complementa en un cruce; no en todas las avenidas de circulación intensa funciona la “onda verde” y en muchos casos, sobre todo en las calles transversales a una vía de alta circulación, los tiempos de luz verde son insuficientes para el caudal vehicular de la zona.
Los cortes de luz, que se dan cada dos por tres en la Región, contribuyen a la interrupción del sistema de semaforización
Los cortes de luz, que se dan cada dos por tres en la Región, contribuyen a la interrupción del sistema de semaforización: si por alguna razón hay una falla en la distribución eléctrica en una zona con ordenadores electrónicos los equipos dejan de funcionar por un largo rato, incluso hasta varias horas más tarde después de regularizado el servicio de Edelap.
Muchas veces, esa situación es salvada por la presencia de inspectores que concurren al cruce problemático para orientar el tránsito, pero mientras que no se asiste a la emergencia vial, la falta de semáforos causan grandes trastornos, fundamentalmente en los horarios de mayor volumen vehicular.
En más de una oportunidad, las autoridades municipales encargadas de planificar la circulación han explicado técnicamente las consecuencias de una falla en el suministro eléctrico. “Entre los daños más comunes sufridos en las unidades - detallan - se encuentra la inutilización de la fuente de alimentación del decrementador (contador), las placas de potencia del controlador electrónico y el módulo de potencia del mismo, entre otros, producto de los picos de alta tensión en el suministro de energía eléctrica”. Por esa razón, la Comuna ha elevado formalmente varios reclamos a la prestadora del suministro.
Ocurre que, además, hay equipos que se desconfiguran por la falta de luz y pueden ponerse en marcha de nuevo a distancia, es decir, sin la necesidad de que se acerque al lugar una cuadrilla de técnicos; pero en algunas esquinas, como en las de la avenida 25, por caso, sí o sí tiene que ir un especialista.
También hay ocasiones en que se apaga una lámpara, y si eso ocurre, todo el conjunto que opera en la intersección de calles se automáticamente en intermitente.
ESQUINAS COMPLEJAS
Las esquinas de las diagonales, con tres o cuatro intersecciones, son los lugares más difíciles de planificar. Allí sucede que para favorecer el flujo vehicular de la vía principal se suelen acortar los tiempos de paso de las calles que la cruzan. Eso sucede, por mencionar tan sólo un par de ejemplos, en diagonal 73 y 58 y diagonal 74 y plaza Yrigoyen. Alejandra Sturzenegger, la secretaria de Modernización y Desarrollo Económico, anticipó que se estudian cambios de coordinación de semáforos en las esquinas complicadas. “Tenemos algunas pendientes para modificar la sincronización. Es que siempre se prioriza las avenidas, pero ahora la realidad es que muchas transversales se han convertido en muy transitadas y a veces los tiempos de cruce quedan muy cortos”, precisó la funcionaria.
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