Hoy regresan a su hogar los primeros vecinos de la cuadra del desastre, ya que se habilita un edificio en Salta 2108. Lo confirmó el secretario de Hábitat, Gustavo Leone.
Hasta mañana la Municipalidad difundirá el edicto para avanzar en la demolición de inmuebles de Salta entre Balcarce y Oroño. Allí se hace referencia a la autorización judicial del juez Javier Beltramone para comenzar las tareas y de los decretos provinciales y municipales correspondientes.
El objetivo es derrumbar las estructuras afectadas que quedaron en pie en Salta 2139, 2141, 2129, 2133, 2135, 2127 y 2123. En alguno de estos casos se trata de departamentos de propiedad horizontal.
Tal como lo había remarcado el gobernador Antonio Bonfatti, en el protocolo de demolición se excluye la implosión, o la utilización de explosivos.
Análisis.Los proyectos y su estimación económica se encuentran ahora en una comisión provincial para analizarlos. Ya se pidieron unas ampliaciones de documentales sobre aspectos técnicos.
"En base a toda esta documentación se elegirá una sola empresa, a la que se considerará la más solvente para resolver el retiro de las estructuras colapsadas y con peligro de derrumbe. Estimamos que la otra semana vamos a estar formalizando el contrato. Así, en 15 días más empezaremos la demolición", adelantó Leone.
Costos y costas. Hábitat santafesino aplicará en estas tareas un sistema denominado de "costos y costas" e implica que la contratista que ingrese a los inmuebles lo hará con la constatación de inspectores para luego abonar por cada reparación. "Por eso es tan importante lo técnico para saber los montos. Seguramente sobre el fin de la semana próximo tendremos los valores de referencia", apuntó Leone.
Todas las empresas que pugnan por hacer las tareas de demolición estimaron un plazo de obra entre 3 y 4 meses para completar todo el proceso: corte del hormigón, remoción de escombros y retiro del material.
Excluida explícitamente la implosión, la metodología de demolición pasará por otras alternativas. Una de ellas será el retiro manual o mecánico con equipamiento pesado.
Esto implica el corte de cada pieza con apuntalamiento. También, entre las propuestas de los oferentes se incluyó otra opción para desmontar las losas de hormigón con una maquinaria específica que destruye el material en el momento, lo transforma en polvo y piedras, para disponer del escombro en volquetes.
Uno uno de los pedidos expresos de la provincia fue que las empresas faciliten el retiro de la mayor cantidad de elementos posibles dentro de los departamentos (camas, heladeras, electrodomésticos y muebles). En cuanto a la inclusión en el edicto de otros inmuebles linderos a las dos torres aún en pie, Leone remarcó la necesidad de que corran la misma suerte. "Después de varias evaluaciones técnicas de la Secretaría de Planeamiento y la Dirección de Obras Particulares se ha identificado el riesgo de derrumbe, por lo que se las va a demoler", puntualizó.

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