Después de la playa. Luego de una jornada de sábado muy agradable, con una temperatura máxima de 27 grados, por demás propicia para disfrutar al aire, incluso para pisar las arenas y el mar; y de una mañana de domingo también muy agradable, el fin de semana terminó con un torrencial lluvia.
Pasado el mediodía de ayer se nubló y alrededor de las 16 comenzó a llover en forma muy copiosa, lo que se extendió por espacio de algo más de dos horas, para después parar, pero igual quedó una tardecita noche inestable y con cielo amenazante y pasadas las 20 comenzaron nuevamente las precipitaciones, las que al cierre de la presente edición acumulaban a 10 milímetros.
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