El Pincha y el Lobo ya miran de reojo la revancha, un choque a todo o nada por la clasificación
La especulación dominó la escena en el clásico de ida disputado en el estadio del Bosque. Gimnasia nunca se animó a quemar las naves y Estudiantes no supo cómo plasmar con claridad un dominio que nunca llegó a ser elocuente. Los dos se tomaron muy en serio aquello de que se trata de una eliminatoria de 180 minutos y dejaron todo para ser resuelto en el cotejo de vuelta.
Mucho se explicó ya acerca del flojo espectáculo que brindaron los protagonistas. La enorme expectativa generada en torno al primer clásico internacional de la historia no tuvo un correlato equivalente en el verde césped. Los jugadores se mostraron atados y los mecanismos tácticos de ambos, sobre todo del Lobo, apuntaron más a la parte defensiva que a la creativa. Ergo, se vio un trámite ciertamente pobre en materia de juego.
Pero el primer clásico ya es historia. Forma parte del pasado. En ambos campamentos, el de City Bell y el de Abasto, ya comienzan a trabajar pensando en la revancha. Si bien antes estarán los cotejos en el plano local del fin de semana, donde Estudiantes visitará a Rafaela y Gimnasia recibirá a Defensa y Justicia, la Copa asoma en el horizonte de albirrojos y albiazules:
LAS PREOCUPACIONES DE PEDRO TROGLIO
Gimnasia se pareció muy poco al equipo que pretende Pedro Antonio Troglio en el partido de ida de la Sudamericana. Si bien tuvo enjundia en la marca para recuperar la pelota, lejos estuvo de la dinámica que pregona el orientador tripero. Una de las claves ofensivas del equipo mens sana pasa por el vértigo por las bandas. La aceleración por los costados, aquella que tantos dividendos le dio siempre al equipo, brilló por su ausencia en el cotejo copero. Y no pareció ser responsabilidad única de los actores implicados en ello, Rojas y Mendoza, sino que estuvo más emparentado con una cuestión estructural.
El Lobo nunca se soltó, se lo vio incómodo para montar las habituales salidas rápidas en transición de defensa a ataque. Ese equipo contenido dejó aislado a Pablo Vegetti, quien siempre se vio obligado a luchar en inferioridad numérica. Por ello, uno de los temas a trabajar por el cuerpo técnico albiazul pasará por generar un mayor (y mejor) abastecimiento para su único delantero neto. Puede que en ese cuadro de situación haya influido el temor a recibir un gol en calidad de local, lo que hubiera complicado los planes de cara a la revancha.
Es probable que ahora con Estudiantes siendo local aparezcan más espacios para esa verticalidad del juego tripero. En lo defensivo, tanto Román Martínez como Auzqui fueron piedras en el zapato para el andamiaje albiazul. No sería descabellado pensar que a lo largo de toda esta semana, mientras el Lobo prepara el compromiso ante los de Florencio Varela, el cuerpo técnico también ensaye variantes para ejercer otro tipo de presión sobre la zona de influencia del ex Tigre, que en la ida jugó realmente muy suelto.
El cuerpo técnico albiazul tiene varios días por delante para delinear la estrategia a utilizar en el Ciudad de La Plata en la revancha. Ellos saben que un empate sin goles forzaría una definición por penales, por lo que no habría que imaginar a un Gimnasia ofensivo desde el vamos. El ajedrez del cotejo revancha ya empezó a jugarse. En el bunker de Estancia Chica, ya se trabaja pensando en un partido que puede marcar la suerte del equipo en lo que resta del semestre.
LOS DEBERES DE PELLEGRINO
Del lado del Pincha, Mauricio Pellegrino también tiene cuestiones por ajustar de cara a la revancha copera. Si bien el equipo fue un poco más que su rival en el encuentro de ida, en el debe figura la falta de decisión mostrada por Estudiantes para resolver un trámite que asomaba como encaminado por las señales que arrojaba el desarrollo.
El DT debe convencer a los suyos para jugar con más determinación de mitad de cancha en adelante. Si bien el trabajo defensivo no tuvo fisuras, el equipo dejó la impresión de que pudo haber dado algo más en el plano ofensivo. Lisa y llanamente porque cada vez que pisó el acelerador, demostró que tenía potencial para dañar al Lobo.
El DT albirrojo tendrá que aprovechar esta semana hasta el pitazo inicial del día 16 para volver a convencer a los suyos de la importancia de no resignar protagonismo. Estudiantes puede plantearse una búsqueda decidida en lo que a creación de juego y dominio se refiere, tiene actores ideales para ello. Más que en lo táctico, el cuerpo técnico tendrá que apuntalar la cuestión mental.
El DT tendrá que persuadir a sus futbolistas para que se pongan con convicción el traje de equipo con pretensiones de dominar la tenencia y el campo. Todo ello, sin caer en la desesperación de querer resolver el trámite desde el vestuario. El 0-0 de la ida dejó todo abierto. Serán noventa minutos donde quien se imponga avanzará a los octavos y quien pierda le dirá adiós a la competición.
Saber jugar con ese factor del “todo o nada” que tiene una competición como la Sudamericana, donde no hay fase de grupos y todo queda supeditado a una eliminación directa, es otro elemento no menor. En la ida el fútbol quedó en deuda. Se estudiaron demasiado y se animaron muy poco. En la vuelta, que llegará en una semana, la historia tendrá que ser diferente.


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