A una semana del derrumbe, el Cementerio reabrió sus puertas

A una semana del derrumbe, el Cementerio reabrió sus puertas

Una cantidad de visitantes superior a la de otros domingos arribó ayer al mismo. El mayor movimiento se produjo a la tarde, cuando se hizo masiva la novedad de la reapertura. Los floristas, contentos.

Luego de permanecer una semana cerrado –tras el derrumbe de más de un centenar de nichos en la sección 126– el Cementerio Municipal reabrió ayer sus puertas para recibir a un inusual número de visitantes, ansiosos desde hace días de acercarse a sus seres queridos.

En un escueto comunicado de prensa, las autoridades locales informaron sobre la reapertura, que se produjo ayer, al finalizar la colocación del vallado de seguridad en el lugar donde se produjo el desmoronamiento, como así también en toda aquella área que se consideraba necesaria para preservar la seguridad de las personas. Además, se realizó un trabajo de apuntalamiento, y se están efectuando las notificaciones a las familias damnificadas con derechos vigentes en donde se produjo el derrumbe.

Ayer, desde media mañana, los primeros que se enteraron de la reapertura pudieron visitar a sus familiares fallecidos. El Cementerio cerró al mediodía y a la tarde, desde las 15, recibió el mayor caudal de público en sus galerías. La noticia ya había circulado por los barrios y muchos eligieron no esperar al lunes para acercarse al lugar.

No todos los visitantes se encontraron con la misma realidad, dado que muchos de los que tienen a sus seres queridos en nichos de zonas cercanas –la mayoría al sur– a la sección 126 tampoco pudieron acceder a los mismos. 

Con este panorama se encontró Jorge, por ejemplo, quien ofuscado señaló a Diario UNO que no pudo acercarse a menos de 30 metros de la tumba de su madre, ni pudo pasar a saludar a su tío, ya que se encuentran en la zona vallada.

“No puedo ingresar a ver a mi mamá, porque está arriba en una de las zonas cerradas y tampoco puedo visitar a mis tíos, que están a la misma altura pero más atrás en la misma manzana. Al enterarme por los medios de lo que había pasado y ver las fotos me imaginé que no iba a poder entrar. Y no quise venir antes porque no se podía pasar y no sabía cómo iba a estar esto”, aseguró. 

“Es lamentable lo del derrumbe, pero se sabía que si no hacían algo esto iba a pasar en cualquier momento. Por suerte no hubo personas en el lugar en el momento en que ocurrió. Yo no era de venir tan seguido pero veía desde siempre el deterioro total de la zona. Incluso apenas entrás al Cementerio, a la izquierda, hay panteones que dan lástima del abandono que tienen”, continuó Jorge.

Como un visitante y ciudadano más entre los tantos que suelen visitar el espacio municipal, este vecino acotó: “Yo calculo que van a tener que arreglar el Cementerio. Todos deseamos que no pase más algo como esto. La Municipalidad y los políticos tienen que meterle mano y obras al lugar porque es realmente triste el estado en el que se encuentra. Hay veces que uno teme por su seguridad al venir, pero tampoco quiere dejar de saludar a sus familiares. Es lamentable realmente la situación”.

Las familias

“Lo que más nos preocupa es asegurar a las familias la identificación y el traslado de los cuerpos. Después habrá que analizar qué es lo que quieren hacer con el familiar, si desean seguir manteniéndolo en otro nicho o si desean cremarlo. Queremos darle a la gente las facilidades para poder hacerlo. Entendemos la situación de los vecinos, pero tenemos que asegurar la correcta identificación de los cuerpos y preservar la zona y que no ingresen familiares en la desesperación”, dijeron desde la Municipalidad.

En cuanto al sector comprometido, aclararon que la 126 no es la única sección en malas condiciones. Muchas fueron vaciadas y están para demolición. Se trata de las secciones 20, 21, 22, 23, 24 y 25, que suman una gran cantidad de nichos, casi unos 10.000. Están en proceso de vaciamiento, pero primero hay que hacer un estudio de los que están vencidos y comunicarse con las familias, y los que estén vigentes trasladarlos.

Flores para todos y todas

Si bien los principales perjudicados por el desmoronamiento de un sector del Cementerio son los santafesinos que tienen allí enterrados a sus seres queridos, también sufrieron el cierre los numerosos puesteros de flores que venden a metros de la puerta principal del mismo.

Luego de una semana de “vacas flacas”, los floristas volvieron a sonreír ayer cuando observaron las puertas abiertas y comenzaron a ver que se acercaba la gente. Ramitos de crisantemos y claveles, y algún que otro pimpollo de rosa, cruzaban los portones de la necrópolis local.

“La venta fue muy buena, pero creemos que va a ser mayor, porque muchos no se enteraron todavía de la reapertura del Cementerio. Así que seguro que en estos días va a venir más gente todavía”, aseguró Marta, una de las floristas, a Diario UNO.

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