Cruzar avenidas sin mirar, hablar por celular mientras se maneja, conducir alcoholizado, el paso de semáforos en rojo y el no uso del casco potencian el factor de riesgo en determinados puntos. El Grupo Estrellas Amarillas Junín advierte sobre la imprudencia.
Y la lista no es arbitraria, la hace tras un análisis de la asociación sin fines de lucro que representa, de los sitios donde a diario ocurren accidentes, muchos de ellos fatales, y la conducta de quienes manejan vehículos en Junín y no respetan las normas de tránsito, a pesar de haber recibido varias multas.
Para Colossi, en avenida San Martín, después de Primera Junta, en las esquinas de Necochea y Paso los conductores cruzan dicha avenida sin respetar “quien tiene la prioridad de paso. El que viene por las calles laterales no sabe que tiene que ceder al que viene por la avenida”, afirmó en diálogo con Democracia. “Lo mismo ocurre en Libertad y General Paz y en el cruce con Intendente de la Sota. Cuando se quieren acordar tienen encima un auto o una moto”, dijo.
Otro grave problema que vuelve peligrosas las avenidas en donde incluso hay semáforos, son las esquinas en donde los conductores no respetan la luz roja.
“En Intendente de la Sota, Alberdi y Pastor Bauman y, a las 7 de la mañana en los semáforos de Rivadavia y Alberdi, la mayoría cruza en rojo. No se respeta. Van con la idea de que no anda nadie a esa hora, pero es una hora pico en la que la gente va a trabajar y andan vehículos con el pensamiento de que no va a pasar nadie, y pasan. Y ahí es donde se producen los accidentes”, afirmó.
El alcohol al volante es otra de las preocupaciones del Grupo Estrellas Amarillas Junín, que está viendo la posibilidad de empezar una campaña para concientizar sobre lo que denominan “conductor elegido” o “conductor designado”.
“Sabemos que es difícil pero con el tiempo esperemos que lo logren y que tomen conciencia, sobretodo los chicos, de lo que es la velocidad, conducir alcoholizado y en las motos el uso del casco”, dijo Colossi.
“El año pasado, de las veinticuatro víctimas fatales, el 90 por ciento eran chicos de entre 25 y 37 años. Nosotros decimos que se nos está yendo el futuro, el joven se cree que nunca le va a pasar nada, que es inmune, que como tienen tantos años para vivir no les va a pasar nada pero no saben en qué momento puede ocurrir”, afirmó.
Colossi también se refirió a quienes reciben multas y aún así siguen incumpliendo las normas. “A vos te hacen una multa y no querés aceptar que estás en infracción y la multa te ayuda a que tomes conciencia de cómo conducís. Hemos visto cuando salieron a hacer los operativos, las agresiones contra los agentes de tránsito como la Policía de la Provincia”, dijo.
“Somos hijos del rigor, yo hablé con chicos o gente que tiene catorce infracciones y siguen andando en las mismas condiciones y tampoco la gente acata lo que es una infracción”, afirmó.
Sobre las motos en las que viajan entre tres y cinco personas dijo que “hay que crear conciencia de que cuando se ponga el transporte público se lo use porque tampoco pueden andar de a cuatro en una moto. Cuando los veo me agarro la cabeza y les hablo porque cuando hay un accidente el primero que cae es la criatura porque es el peso más liviano. Pero los seguís viendo. Voy a buscar a mi nieto al jardín y veo que ninguna de las mamás, ni ellas ni los hijos llevan casco”, se quejó.
“Es toda una cuestión de empezar a tomar conciencia de que el casco te salva vidas y un montón de cosas que van en la gente. Más allá de que les haga multas y más multas yo creo que no se corrigen las cosas, la gente no toma conciencia de que su vida está en peligro”, aseguró.
Otra grave infracción sobre la que alertó la presidenta del Grupo Estrellas Amarillas Junín es sobre “la gente que va manejando y hablando por celular”, ya que muchos pasan semáforos en rojo “porque no prestan atención a lo que van haciendo”.
Una dura historia
La historia de Bettina Colossi, titular del Grupo Estrellas Amarillas Junín es muy dura. En enero de 2003 perdió a su hijo Demian Hermann, de 17 años, en la Laguna de Gómez , “a raíz de una persona que conducía en exceso de velocidad”.
Seis meses después, su hija Mariana, de 24 años, perdió una pierna al ser embestida por un auto en General Paz y Libertad “en uno de los lugares donde no dan prioridad de paso”, dijo, ya que su hija “venia por una avenida, pasó un auto, la llevó por delante y le quedó la secuela de la amputación de un miembro inferior”. Ahora Bettina debe estar tiempo completo con su hija, que tiene dos hijos, uno de dos y otro de tres años, y necesita de ella para poder llevarlos a la escuela y cuidarlos.
“Cuando pierdo a mi hijo fue un golpe muy duro para mí. Lo del tránsito fue siempre algo que me estuvo dando vueltas. Yo hace ocho años que vivo acá, antes vivía en General Villegas y trabajé en un juzgado de faltas mucho tiempo cuando salió la ley. Entonces siempre me llamó la atención que la multa no fue un correctivo porque la gente no la toma así, ‘tengo el dinero, voy, la pago y entonces sigo andando igual’. Son cosas que no están previstas, no preparadas. Una de las falencias que tiene la ley, es que el registro único para inhabilitados para conducir está sin reglamentar. Fue aprobado en 1994 y estamos en 2014 y es algo que ponés un programa y se hace en un segundo, no hay que hacer una gran inversión”, afirmó.
“Cuando formamos esto con Sandra Silvera, que también perdió un hijo en 2007 en Benito de Miguel y Ruta 7 por un auto que cruzó un semáforo en rojo, empezamos a ver qué podíamos hacer para tratar de evitar que otros padres sufran lo mismo que nosotros y tratar de que la gente tome conciencia de que se cuide y que la vida vale un montón, que aprendan a valorar su propia vida y que valoren la de los terceros y que tengan respeto hacia el otro”, dijo.
El Grupo lleva pintadas nueve estrellas amarillas en la Laguna de Gómez, en Primera Junta y San Martín, Camino a la Laguna, en Avenida Circunvalación, Alberdi y Belgrano, la Ruta 65 y Güemes y Soria.
Cada uno de los pequeños homenajes que hacen es a pedido de los familiares de las víctimas. “La estrella amarilla tiene un significado y el familiar no sé si lo toma como un homenaje o un recuerdo, pero para nosotros es una señal de prevención y precaución de que cuando vos ves la estrellas recuerdes de que ahí hubo una víctima fatal y de ahí en adelante empieces a tomar conciencia de cómo se debe conducir, respetar los límites de velocidad, los semáforos, no conducir alcoholizado, el uso del celular, el uso del casco”, dijo.

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