Un ex intendente de Frías pagó $10 mil ante la amenaza de que su hijo había sido raptado. Otros cuatro empresarios recibieron llamadas extorsivas durante la mañana, pero no efectivizaron los depósitos.
De todos ellos en uno de los casos al exintendente de Frías y contador, Carlos Bustamante, le hicieron que deposite $10.000 bajo amenaza de tener secuestrado a su hijo.
En otro de los casos un empleado logró bajarse en un puesto caminero cuando llevaba más de $300.000 hacia Santiago del Estero en un colectivo de línea supuestamente “para rescatar a su jefe”, el joven empresario propietario de estación de servicio Esso, Afid Shamun (h) bajo el falaz argumento de que lo tenían secuestrado e iban a asesinarlo.
De acuerdo con lo que reveló el jefe de zona del Departamento de Seguridad Ciudadana Nº 7, comisario mayor Pablo Jerez, lograron llevar nuevamente a Frías, sano y salvo, al empleado de la empresa, Leonardo Montes, quien se bajó en la localidad de Santa Catalina del colectivo de la empresa El Puntano.
Los supuestos secuestradores le indicaron que aborde al mediodía ese colectivo, desde Frías, sin decirle nada a nadie, y que entregue el dinero a cambio de rescatar con vida a su jefe.
“El empleado recibe el llamado telefónico informándole que su patrón está secuestrado, al extremo de que utilizando a otro interlocutor le advierten ‘Hace todo lo que te digan’. El empleado fiel al supuesto pedido de su patrón, supuestamente secuestrado, saca dinero de la caja fuerte, aproximadamente $300.000 y sigue las instrucciones de los secuestradores”, explicó el funcionario policial.
Con el secuestro en pleno proceso, son los anónimos quienes ahora tienen el control de la situación le dijeron al empleado: “Apagá tu celular y comprate un teléfono”. Fue la indicación que el empleado concretó utilizando un chip de Movistar.
“Subí al colectivo El Puntano de las 13 y vení a Santiago con el dinero”, le dijeron. Nervioso, Montes, acató la orden. El empleado dejó su automóvil VW Gol Trend en inmediaciones de la terminal de ómnibus y se subió al colectivo.
Hasta ese entonces ya habían transcurrido casi una hora y media de la maniobra.
En ese interín tomó conocimiento de la situación el fiscal de turno, Mari Mdalel y la unidad departamental, por lo que se dispuso el inmediato cierre de rutas.
“A las 14.30 pasa El Puntano por Santa Catalina y cuando aminora la marcha por el control policial, Leonardo Montes aprovechó la ocasión de bajarse del colectivo e ingresó corriendo al destacamento con los $300.000 en la caja, en lo que consideró una actitud muy valiente, para tomar la decisión en ese momento sabiendo de que podría ser seguido por alguien”, destacó el comisario.
Estando en el lugar y con la policía, Montes recibió varios llamados telefónicos más de los supuestos secuestradores hasta que le dijeron que no atienda más.
“En la provincia se van registrando 17 casos de este tipo y en algunos de los casos la gente temerosa lógicamente por la situación, deposita el dinero”, preciso. “Esa situación enfrentó el contador Bustamante, aduciendo que le habían secuestrado a uno de sus hijos, lo hicieron depositar dinero en un servicio de giros postales.
Finalmente se supo que la policía no descarta contactos locales en este tipo maniobras debido a los conocimientos que mostraron sobre las víctimas.
Rastreo de llamadas
La policía hizo la extracción de las llamadas entrantes y salientes, para determinar el propietario y la antena desde donde fueron accionados los aparatos, de esa manera se determina si es en la provincia o fuera de ella.
El procedimiento se concretaría en pocos días, a más tardar en una semana.
Desde el miércoles de la semana pasada se detectaron dos casos en Bandera, uno en Añatuya, 8 en La Banda y 2 en capital, en todos los casos la misma modalidad y patrón delictual: se hacen pasar por agentes de tránsito para sacar información sobre la familia, hijos, hasta que los convencen de que los tienen secuestrados.
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