Entre los asalariados de todos los rubros de ese ámbito se concentra más del 60% del mercado laboral de la ciudad. A su vez, si se los fracciona actividad por actividad, el Estado sigue siendo el principal proveedor de empleo (39,1%), lo sigue el comercio (15,5%) y luego la construcción (10,6%). El 83,7% de los trabajadores capitalinos son empleados, el 11,8% son cuentapropistas y el 4,1% son patrones. Uno de los datos más alarmantes es que el 43,7% del total de la población activa está en negro. Radiografía del mercado laboral.
Sin embargo, si se confrontan todos los rubros juntos del sector privado contra el sector estatal esta premisa puede ser derribada a partir de cifras estadísticas recientes.
Según datos arrojados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes al tercer trimestre de 2010, el 39,1% de la población ocupada de la ciudad capital trabaja en el sector estatal mientras que el 60,9% restante tiene empleo en el sector privado.
Esto significa que de cada 10 trabajadores capitalinos 6 pertenecen al sector privado mientras que los 4 restantes tienen empleo en el ámbito estatal.
Las cifras de la EPH establecen que dentro del sector privado -entre la industria, la construcción, el comercio, el transporte, el sector financiero, el servicio de restaurantes, hotelería y el servicio doméstico, entre otros- se concentra más del 60% del total de la población ocupada capitalina.
De todos modos hay que dejar en claro que, separados rubro por rubro, el de la Administración Pública sigue siendo el sector más grande del mercado laboral capitalino (21,9%).
Al sector de la Administración Pública hay que sumarle luego a los trabajadores de la educación y de salud que son relevados en categorías diferentes -como se verá más adelante- y con los cuales el empleo estatal llega al 39,1% mencionado al inicio de este informe.
Luego de la Administración Pública, el sector más grande del mercado laboral riojano es el comercio con el 15,5%. Lo sigue la construcción (10,6%), la industria (10,1%), el servicio doméstico (8%), servicios sociales y personales (5,6%), el transporte (3,8%), servicios financieros (3,1%), hotelería y restaurantes (2,2%) y otras ramas (2%).
Acá hay que decir que se considera población ocupada a toda persona que trabajó al menos una hora a la semana inmediata anterior al relevamiento estadístico percibiendo un pago en dinero o en especie por la tarea que llevó a cabo. También caen dentro de esta categoría quienes realizan tareas regulares de ayuda en la actividad de un familiar, reciban o no una remuneración por ello.
En base a esta definición, la población ocupada se divide en cuatro ramas: patrones, cuentapropistas, obreros o empleados y trabajadores familiares sin remuneración.
En el caso de la capital riojana, la EPH arrojó que el 83,7% de los trabajadores son obreros o empleados, que el 11,8% trabajan por cuenta propia y que sólo hay un 4,1% de patrones. A su vez, los trabajadores familiares sin remuneración representan el 0,5% del total de las personas ocupadas.
El empleo estatal
Como se dijo más arriba, todos los rubros juntos del sector privado superan al empleo estatal en una relación que es de 60,9% contra 39,1% respectivamente.
Pero si se discrimina rubro por rubro, el Estado es el sector más grande del mercado laboral capitalino.
Así, la Administración Pública concentra al 21,9% de la población ocupada pero el relevamiento estadístico no incluye en esta cifra al sector de la educación y la salud.
Por esa razón, a ese 21,9% hay que sumarle a los trabajadores estatales que se desempeñan en las escuelas -sean docentes, administrativos u ordenanzas- y a los que cumplen tareas en el sector de la salud. Se trata de los sectores identificados como Enseñanza (10,9%) y Servicios Sociales y de Salud (6,3%) con los que se totaliza la cifra de 39,1%.
El mercado laboral por sexos
Una de las características del mercado laboral riojano es que hay una leve mayoría de hombres en los distintos puestos de trabajo.
La EPH determinó que el 56% de la población ocupada son hombres contra el 44% representado por las mujeres.
En la Administración Pública hay 56,8% de hombres y 43,2% de mujeres mientras que en el sector de la Enseñanza hay una notable mayoría de mujeres (74,8%) contra el 25,2% de puestos de trabajo ocupados por hombres.
En el caso del sector Salud, los hombres ocupan el 42,5% de los lugares de trabajo y las mujeres el 57,5%.
Si se toma como parámetro sector por sector, el rubro que más emplea mujeres es el del servicio doméstico (98,3%) aunque se trata de un sector con menor cantidad de trabajadores que la mayoría de los rubros mencionados.
Los otros sectores con mayoría de mujeres son la Enseñanza (74,8%), Salud (57,5%), Hotelería (46,1%) y Comercio (44,6%).
Por otra parte, del total de hombres que trabajan, el 22,3% lo hace en la Administración Pública, el 18,6% trabaja en la construcción y el 15,4% en el comercio.
A su vez, el 55,5% de los hombres ocupados tienen una calificación operativa mientras que el 19,7% es mano de obra no calificada y sólo 8,4% de ellos es profesional.
En tanto, del total de mujeres ocupadas, el 21,5% trabaja en la Administración Pública, el 18,5% trabaja en educación y el 15,7% tiene empleo en el comercio.
Un 35,9% de ellas tiene calificación operativa y una cifra similar (35,3%) es mano de obra no calificada. Finalmente, sólo el 7,5% de las mujeres ocupadas son profesionales.
Los asalariados
Los trabajadores asalariados son una de las ramas dentro de la población ocupada. Un trabajador asalariado es aquel que recibe una remuneración mensual por su trabajo.
En este caso, la EPH arrojó un dato por demás alarmante: el 43,7% del total de la población asalariada no recibe descuentos jubilatorios. Esto significa que poco menos de la mitad de los asalariados capitalinos trabajan en negro.
De este total de trabajadores en negro el 30,3·% están en el sector estatal mientras que el 16,1% están en la construcción y el 13,7% en el comercio.
Estos datos indican que el Estado es el sector con mayor cantidad de trabajadores no registrados.
Comentá la nota