Están sitiados por desbordes cloacales pero la Muni dice que limpia los caños constantemente.
Zumarán, San Martín Norte, Los Paraísos, La France, Sargento Cabral y Coronel Pringles son los barrios por donde a diario desfilan las aguas grises que la red, por su estado, no puede contener.
Miriam vive en la esquina de Superi y Calderón de la Barca. Una de las rutinas que tuvo que adoptar después de mudarse al barrio fue “manguerear” el auto con su esposo antes de guardarlo en el patio de su casa, todas las tardes, para no meter un foco infeccioso en el lugar donde juegan sus tres pequeños hijos.
Oscar Basaez, delegado de los trabajadores municipales de mantenimiento de Redes Sanitarias, indicó que si bien han podido mejorar la velocidad de respuesta ante desbordes cloacales en la ciudad, la zona comprendida entre estos seis barrios es conflictiva.
“La red está tapada en ese sector, por eso tienen tantos problemas. Hace tiempo que le venimos reclamando a la Municipalidad que nos autorice a realizar la limpieza necesaria en esos barrios y es un trabajo que cuando lo hagamos va a demandar su tiempo”, indicó el delegado.
Según Basaez, la limpieza de la red de estos seis barrios demandaría entre 40 y 50 días debido a la extensión de la cañería e implicaría el trabajo de 15 personas desde las 18 hasta las 6.
Por el contrario, Omar Gastaldi, subsecretario de Infraestructura de la Muni, indicó que el problema de la red en esta zona es muy particular y está ligado a la topografía.
“Al tener poca pendiente el terreno los líquidos circulan con mayor lentitud y se acumulan los sólidos, por eso se tapan los caños, pero la Municipalidad tienen seis camiones desobstructores y hay cuatro trabajando permanentemente, no hace falta ningún trabajo en particular, más allá del mantenimiento que se hace siempre”, puntualizó el funcionario.
La mala utilización de la red para tirar cualquier clase de desperdicios es para Basaez otra explicación al problema. Este mal uso lo ven los empleados municipales a diario cuando encuentran en los caños escombros y otros residuos.
“La calle Cornelio Saavedra es un desastre, el líquido cloacal es casi permanente y no hay arreglo que aguante”, cuenta Miguel Busqueta, presidente del centro vecinal del barrio Sargento Cabral.
En La France las quejas se multiplican sobre el bulevar Los Granaderos, donde comerciantes y vecinos están cansados de tener que renegar con el agua servida.
Miriam está preocupada por sus hijos porque ve que crecen conviviendo con la caca y pide por favor una solución para poder abrir por primera vez en dos años las ventanas de su comedor para poder disfrutar de la luz del sol sin tener que taparse la nariz.
Federico -Vecino de Sargento Cabral- Hace un mes y medio que el tema de los desbordes se empezó a ver mucho más y no tenemos soluciones porque no vienen a arreglar nada. Hay días en los que ni con los autos se puede andar por la calle.
Ernesto -Vecino de Los Paraísos- Hace mucho tiempo ya que venimos arrastrando este problema, más de dos años seguro. Yo tengo mi departamento en el fondo del terreno, por eso no siento tanto los olores, pero en la calles es fea la situación.
Miriam -Vecina de Los Paraísos- Es muy feo tener que vivir permanentemente respirando estos olores, encerrado en tu casa porque no podés ni abrir las ventanas. Hay días en los que hay menos líquidos, pero siempre están.
Comentá la nota