La seguridad volvió a ser la demanda más urgente en los barrios de Junín

La seguridad volvió a ser la demanda más urgente en los barrios de Junín

Si bien a principios de año los reclamos más recurrentes tenían que ver con déficits de servicios e infraestructura, en el último tiempo las quejas pasan por la cantidad de hechos y un accionar policial deficiente. Desde la Federación de Sociedades de Fomento reconocen este fenómeno, aunque señalan que la falta de obras también está relacionada con el delito.

En mayo de este año, Democracia publicaba una nota en la que se daba cuenta de que en la primera parte del año se percibía en los barrios de la ciudad un notable incremento en los pedidos por obras y extensión de servicios, en detrimento de otras demandas, como la de seguridad y el tránsito.

A esa conclusión se llegó a partir de un relevamiento propio realizado con los testimonios que semana a semana este medio recoge a través de su sección “Recorriendo los barrios”, y fue ratificada en su momento por las autoridades de la Federación de Sociedades de Fomento.

Sin embargo, en la segunda mitad de año se advierte un cambio de tendencia respecto de las principales demandas que se generan en los barrios de Junín: hoy en día, la inseguridad volvió a ser la principal preocupación en los diferentes vecindarios. De esta manera, el aumento en los hechos delictivos, mejoras en los patrullajes

Comparaciones

En las demandas planteadas a este medio entre junio y noviembre se observa la seguridad y la extensión de la red de gas natural como las demandas más repetidas. Sin embargo, si se toman los datos de los últimos tres meses, se advierte que la inseguridad está claramente al tope de los reclamos.

Siguiendo con el análisis del último semestre, en el tránsito completa el podio de quejas, seguido por el asfalto y/o cordón cuneta, arreglo de calles, alumbrado público, agua y cloacas, señalización, arreglo de veredas y obras de desagües.

En tanto, la prevalencia de los reclamos varía en la medición del período septiembre – noviembre. Allí, luego de la seguridad, la lista de temas pendientes continúa con el tránsito, asfalto y/o cordón cuneta, gas natural, alumbrado público, arreglo de calles, instalación de instituciones como jardines de infantes o unidades sanitarias, mantenimiento y/o poda, recambio de postes, mejoras en las plazas.

Este escenario en donde la tendencia es que la seguridad vuelve a ocupar el primer lugar en las preocupaciones de los vecinos, también es advertido por las máximas autoridades fomentistas.

Seguridad y obras

El presidente de la Federación de Sociedades de Fomento, Osvaldo Giapor, sostiene que “la inseguridad es un problema al que no se le ha encontrado la solución que la sociedad demanda” ya que “sigue estando presente, a pesar de que se han puesto las patrullas del CPC en la calle”, y profundiza: “Yo sostengo que los patrulleros están más en las calles, que se ven más, que hay más presencia, pero eso no generó mejoras. Es decir, por más que haya más efectivos, a mi criterio, si el patrullero no va a los puntos que se le indica, si no para, si los policías no se bajan en los lugares problemáticos, las cosas no cambian. La policía pasa, pero no para”.

No obstante, el experimentado dirigente barrial asegura que más allá del tema específico de los delitos, sigue habiendo un déficits de obras que favorecen a la inseguridad: “De acuerdo a lo que yo palpo, veo o escucho, los reclamos siguen exactamente igual. La inseguridad es algo muy fuerte en el reclamo, pero no tenemos que olvidarnos que en algunos barrios esto también tiene que ver con otras cuestiones: en los barrios alejados del centro tenemos el problema de que no tenemos cámaras, que la poda no está en su debido tiempo, que las luces colgantes de algunos sectores alumbran muy poco y necesitaríamos más potencia o más luminarias, las calles no están en condiciones, no hay mantenimiento de lotes, y todo eso hace a la inseguridad”.

En ese marco, advierte que algunos de los sectores más comprometidos con este panorama son los barrios Almirante Brown, San Martín, La Celeste, José Hernández, Ricardo Rojas, Bicentenario, Capilla de Loreto, Mayor López, Villa del Parque, entre otros.

Días pasados, los dirigentes fomentistas mantuvieron un encuentro con el secretario de Seguridad, el jefe del CPC y el director de Seguridad, en donde plantearon otro de los problemas: el accionar policial. “Vemos que el patrullero pasa, pero no actúa”, resume Giapor.

Según dice el también presidente de la sociedad de fomento del barrio Prado Español, “la respuesta de las autoridades fue que están haciendo el trabajo, que lo están haciendo de la manera que ellos creen que debe ser, y que van a escuchar a los vecinos y tomar nota de lo que se les dice”.

Por el momento, se espera la llegada a Junín de los nuevos efectivos egresados de la Escuela de Policía (tal vez sea después del verano ya que participarían del Operativo Sol), y los 138 nuevos agentes que ya están siendo seleccionados “y que se van a quedar en Junín al mando de la policía, pero con la supervisión de la municipalidad”.

Ante este panorama, Giapor espera que la comuna “tenga contacto con las sociedades de fomento para ver cuáles son las necesidades de cada barrio en este tema”.

Alumbrado

Los fomentistas remarcan que uno de los principales problemas de servicios asociados con la inseguridad es el del alumbrado público. En tal sentido, Gipor explica: “En las calles pavimentadas el alumbrado es mejor porque el asfalto refleja la luz pero además, porque hay tres luminarias por cuadra, que si son de 100 wats cada una, tendemos unos 300 wats por cuadra. Cuando uno va por los barrios donde aún no ha pasado el cordón cuneta, donde hay que hacer una reconversión lumínica, donde siguen teniendo colgantes, vemos que hay una a mitad de cuadra y una en las esquinas. Si uno piensa que la de la esquina hay que dividirla en cuatro, evidentemente quedan 25 wats por cuadra, sumado a los 25 de la otra esquina y a los 100 del medio, suman 150 wats, cuando en el asfalto hay 300. Entonces, la oscuridad viene porque no está bien iluminado, y si a eso se le agrega la falta de poda, se transforman en bocas de lobo”.

Segio Pardini, secretario de la Federación de Sociedades de Fomento y dirigente barrial de Nuestra Señora de Fátima, coincide con Giapor. “La semana pasada tuve una reunión por el tema de la poda –cuenta– y me dicen que no hay personal, que se lo llevan para otro lado, pero algo hay que hacer. Creo que hay cosas que no son tan difíciles y se pueden hacer para mejorar la seguridad de la gente. Si nosotros, que estamos en un barrio céntrico, sufrimos ese problema porque las plantas tapan las luminarias, lo que sucede en otros sectores es mucho más preocupante aún”.

Asimismo, los fomentistas aseveran que “la patrulla anda por los lugares donde hay luz y las zonas oscuras no las recorren”, ya que “los móviles pasan por las calles principales de casi todos los barrios, pero no en las interiores”.

Menos reclamos

Giapor reconoce que “disminuyeron los reclamos de obras públicas” y, en parte, atribuye esto a que el ingreso del nuevo secretario del área, Javier Siñeriz, “trata de una manera distinta a la gente, habla mucho más con los vecinos que el anterior funcionario y tiene una manera muy particular de tratarlos, y eso es para bien”.

Según dice, de esta manera “el vecino entiende que los arreglos se van a hacer pero no se puede hacer todo de golpe, que la maquinaria que tiene el municipio está a punto de ser obsoleta, que si las calles no están en condiciones, el regador no va a poder pasar. Todas estas cosas las está explicando el nuevo secretario de Obras Públicas de una manera muy tranquila, muy bien hablado. El trato es distinto”.

Asimismo, nota que hay más obras por parte de la municipalidad: “Siempre decimos que ojalá hubieran elecciones cada 15 días porque en tiempos preelectorales se aceleran los trabajos y se mueven más las máquinas “. 

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