El integrante de la Cámara Marplatense de Empresas Comerciales (CaMECo), Guido Dalia, consideró que las disposiciones del Gobierno de la Provincia tendrán, a lo sumo, un efecto paliativo. Aunque aclaró: “por supuesto que estas decisiones no vienen ni mal y por ende no hay que desecharlas; sin embargo, creo que habría que pensar en un trabajo a largo plazo para darle al asunto la seriedad que merece”.
“Entonces él se mostró muy preocupado e interesado en resolver la problemática, pero a la vez reconoció que no tiene los elementos necesarios; no hay ni patrulleros en condiciones, ni armamentos suficientes, faltan chalecos de seguridad y efectivos. Con sólo salir a la calle uno se da cuenta”, puntualizó Dalia.
Por eso, a continuación, manifestó: “es evidente que hay muchas cosas por hacer y sería saludable que la Nación, la Provincia y el Municipio hagan un esfuerzo mancomunado en ese sentido”.
Consultado por las conclusiones del paso de Semana Santa para la ciudad, Dalia resumió: “el fin de semana largo fue bueno, aunque debemos reconocer que resultó un poco más flojo que el del año anterior”. Y prosiguió: “algunos se enojan y protestan porque esperaban más cantidad de gente, pero, en lo particular, considero que nos sirve”.
“Tenemos muchos fines de semana largos por delante, por los cuales habrá que prepararse; el Ejecutivo y su gente deberán trabajar para que sean cada vez más exitosos y la gente de la ciudad tendrá que aportar su granito de arena”, remarcó.
En el repaso de lo acontecido, Dalia insistió: “hubo mucho consumo porque vinieron visitantes de la zona y también salieron los marplatenses. El Puerto trabajó a pleno, como sucede habitualmente en este período, pero esta vez había cola en todos los negocios”.
“Lo que sucede - admitió luego - es que con algunos valores que se dan en los días previos se generan falsas expectativas y, en consecuencia, los resultados parecen más pobres de lo que fueron”.
Por último, sobre la inflación que sigue acechando, el integrante de CaMECo dijo: “está presente. Hace dos o tres años convivimos con un promedio de entre el 20 y el 25 por ciento de inflación real, pero, por lo que percibimos actualmente, estimamos que este año los valores podrían trepar hasta un 28 por ciento”. “Una barbaridad”, se quejó.
Al respecto, remató: “creo que hay consumo exagerado que no le hace bien al país, pues la gente no guarda tanto el dinero. Creo que el Estado debería tomar medidas urgentes para interrumpir este circulo vicioso, que afecta a todos los sectores y fundamentalmente a la gente”.
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