Ayer fue la segunda jornada del juicio que se está desarrollando en esta ciudad por la muerte de Johana Casas ocurrida en la ciudad de Pico Truncado.-
El juicio oral y público a Marcos “El Tosco” Díaz, comenzó el martes pasado, durante la jornada pasaron a prestar declaración, los padres de Johana, los hermanos y el acusado quien se negó a prestar declaración indagatoria.-
Valentín Casas, padre de la gemela, manifestó que la última vez que la vio con vida a su hija fue cuando, junto a Marcos Díaz, fueron a buscar a uno de los hermanos de la víctima para llevarlo a la escuela.
Según expresó en la sala ante los jueces, fue un crimen premeditado, la madre de Johana, Marcelina Orellana dijo que “Díaz era muy exigente y obsesivo con Johana, la llevaba a mi casa y a los 15 minutos ya volvía a buscarla, no la dejaba tranquila”.
Edith Casas llegó a la audiencia acompañada de su cuñada Claudia Cingolani, su única compañía por estos días.-
También Edith Casas, prestó declaración, pero en este caso pidió que el detenido no estuviera presente “por miedo”.-
Tras retirarlo a otra sala con una fuerte custodia, al igual que su marido, Víctor Cingolani, la gemela dijo que lo único que ella quiere es que se haga justicia por mi hermana y que pague el culpable.
Edith reconoció que no mantenía una buena relación con su hermana y que desde hacía seis meses se había distanciado de ella “porque empecé a salir con su ex novio (Víctor Cingolani)”.
Al ser consultada sobre dónde había estado la noche del crimen respondió que “estaba en la casa de un amigo con otra amiga y a eso de la 1:00 y hasta las 5:00 me empecé a sentir mal, extraña, no entendía qué era lo que me estaba pasando”.
No obstante, comentó también que “a las 4:30 me fui de ahí en taxi porque mi amigo iba a salir y nos bajamos en la casa de Estefanía (la amiga) que queda a dos cuadras y desde ahí caminé hasta mi casa donde me acosté y me dormí”.
Pese a que aseguró no haber recibido ninguna llamada ni mensajes de Víctor Cingolani la noche del crimen, desde la defensa, el abogado Toledo Vargas, lo desmintió asegurando que en la sábana del teléfono “figuran varias llamadas al celular de Edith”.
Madre
Ayer Crónica logró hablar con la madre de las gemelas, Marcelina Orellana, quien aseguró que confía en Dios, y en la justicia y que “tanto Cingolani como Díaz son culpables de la muerte de mi hija, pero ninguno de los dos quiere hablar”.-
Sobre la relación que mantiene con su hija Edith dijo “mi hija ya tomó una decisión, se casó, de ahí en más que haga su vida, pero es mi hija y por más cosas que pasen siempre será mi hija, yo como madre nunca le voy a dar vuelta la cara por más cosas que ella haya hecho, yo soy madre y siento por mi hija, no estoy de acuerdo con el casamiento pero nunca la voy a dejar de lado” aseguró.-
En tanto el padre de Edith dejó entrever en la charla que mantuvo con Crónica, que “todo el pueblo comenta que Edith tuvo algo que ver, yo no quiero hablar con ella porque dijo muchas mentiras, si ella viene y me habla no le puedo creer nada” dijo, al tiempo que dejó traslucir que cree que Edith puede haber participado de la muerte de su hija.-
“Ella sabía todo y nunca nos dijo nada, es más, cuando se fue de la casa no sabíamos que se había ido a la casa de la familia del asesino de mi hija” comentó, al mismo tiempo que dijo que “siempre hubo rivalidad entre ellas”.
Amigo
Ayer declaró el amigo de Marcos Díaz, el empleado municipal de apellido Gutiérrez dijo que quiere ver a su amigo libre pero “con la verdad”.-
Gutiérrez manifestó varias contradicciones desde su primer testimonio hasta la fecha una de ellas y las que más dudas causó ayer durante su indagatoria fueron si pescaba con Díaz o si solía hacerlo con frecuencia.-
En este contexto, en un primer momento dijo no saber si Díaz solía pescar y ayer dijo que sí, que en reiteradas oportunidades había ido en compañía del imputado a “pescar mojarritas” con su amigo a Comodoro y habría llegado hasta las costas caletenses para practicar este deporte.-
De la misma manera expresó que ha mantenido comunicaciones con su amigo desde la cárcel, pero que cuando pidió permiso para visitarlo le fue negado.-
Entre tantas cosas y contradicciones, comentó que durante el tiempo que Díaz estaba prófugo de la justicia, tuvo encuentros con él pero que no sabía “que estaba prófugo”, que en una oportunidad se encontró con Díaz y éste le habría manifestado que estaba preocupado porque le iba a llegar una “citación” y lo habría llevado cerca del cerro de Pico Truncado para que se tranquilice y lo habría dejado ahí para que vuelva caminando.-
Luego de este dudoso encuentro, Gutiérrez se presentó en los estrados judiciales de Pico Truncado para manifestar que había visto a su amigo y que temía por su vida, ya que según expresó “lo vio muy mal anímicamente”.-
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