En 2009 deberían haberse llevado a cabo los trabajos para reformular el lugar teniendo en cuenta que en aquel entonces se habían licitado las tareas a través de Vialidad.
La falta de una señalización adecuada, banquinas descalzadas e iluminación deficiente, son algunos de los motivos principales que se perciben en uno de los puntos principales que tiene Pergamino para quienes pretenden ingresar a la ciudad por la zona sur.
“Estamos realmente desesperanzados con todas las promesas que se hicieron, nosotros que supimos conocer los años de esplendor de este lugar hoy no podemos creer que esté así, prácticamente abandonado”, le explicó al Diario uno de los vecinos que se acercó a dialogar en la mañana de ayer.
“Aquellos que recuerdan el Segundo Cruce no se olvidan de las parrillas, las estaciones de servicio y el movimiento constante que se generaba a toda hora del día, sin temor a equivocarme en ese entonces era un punto referencial para ciudadanos y visitantes”, agregó un comerciante consultado por LA OPINION mientras que a pocos metros pasaban colectivos de larga distancia con destino a sectores turísticos del país adonde indefectiblemente hay que llegar por la ruta nacional Nº 8.
Lugar en ruinas
Si bien en estos últimos meses mejoró el movimiento comercial debido a inversiones de empresarios de la ciudad, en general el Segundo Cruce está en ruinas; prácticamente no quedó nada de los años de esplendor y hasta se notan algunos vestigios de lo que fue el lugar en la década del 80. Antiguos propietarios de locales gastronómicos indicaban que la colocación del guard rail paralelo a la superposición de las rutas 8/188 fue quizás el principal motivo que terminó con este punto de encuentro, aunque también cabe decir que la situación económica cambiante de nuestro país y los problemas financieros incidieron para que este lugar pasara al olvido.
“Acá falta de todo; no tenemos buena iluminación, las señalización está arruinada y las banquinas se descalzaron por falta de mantenimiento ya que hace tiempo nadie hace nada en el lugar”, se quejó un vecino que tiene su negocio en las inmediaciones. “Todos los días damos gracias a Dios de que no pasen accidentes, hay conductores que no conocen la manera de ingresar cuando llegan desde la zona de Rojas y los camiones sabemos que no respetan nada”, agregó el hombre que ni bien observó al cronista se acercó para mostrar su descontento.
Proyecto estancado
El proyecto presentado oportunamente para poner en valor este sector de nuestra ciudad contempla una interesante solución con la incorporación de una rotonda, un semáforo de cuatro tiempos y cruces peatonales especialmente señalizados para los transeúntes. Hay que decir además que permanentemente se recogieron los reclamos de los vecinos porque la circulación fluida de vehículos hace del lugar un espacio de riesgo para los habitantes de la zona y también para los trabajadores que se dirigen al Parque Industrial pero, además, también para los alumnos de la Escuela Agrotécnica que está ubicada en las inmediaciones del Segundo Cruce.
De acuerdo a los informes entregados oportunamente, en 2009 debería haberse hecho el trabajo que correspondía a las presentaciones del Organismo de Control de Concesiones Viales (Occovi) pero siempre hubo prórrogas y la realidad muestra hoy un ingreso dificultoso para quienes pasan por Pergamino.
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