Organizada por la Asociación marplatenses de volantes, se realizó durante el sábado por la tarde en la sede ubicada en Salta al 2600. Durante la jornada hubo homenajes, además de la exposición de motocicletas
En el marco de un trabajo de recuperación y revalorización de motos antiguas, ayer por la tarde, decenas de personas se acercaron a la sede de la Asociación Marplatense de Volantes para compartir una jornada con amigos y colegas, disfrutar de un café en el buffet de la entidad y, sobretodo, apreciar las “reliquias” que son las motos que fueron expuestas de 14 a 19 sobre la calle Salta. Mediante un operativo de tránsito y con la presencia de personas a cargo, la calle de la asociación utilizó la mitad de la calzada para exponer las motocicletas que, para quienes poseen esa pasión tan particular, son objetos preciados.
En medio de las charlas entre entendidos, el presidente de la entidad que fue fundada el 25 de mayo de 1954 se tomó unos minutos para dialogar con El Atlántico acerca de la importancia de este encuentro y del trabajo de esta asociación, que está orientada a fomentar el desarrollo del deporte mecánico. Durante este encuentro, además de la exposición, también se realizaron homenajes y distinciones y, en este caso, fue el turno de dos destacados en el rubro: Alberto De Gregorio y Hugo Petersen.
“Cada vez que hacemos una comida o un evento lo que hacemos es hacer un homenaje a alguien, principalmente a algún piloto, mecánico o preparador que haya representado dentro del país a la Asociación Marplatense de Volante”, explicó Marín, quien es el hijo de quien fue, por un lado, fundador de la asociación y, por el otro, corredor y entendido del ambiente: “Quique” Marín.
Desde la Asociación Marplatense de Volantes se trabaja para brindar las Secretarías a la Asociación Zonal de Karting, a la Monomarca y, al TC 2000 del Atlántico, entre otras. “Para eso usamos la casa, no cobramos alquiler a las distintas categorías y hacemos un aporte al deporte”, destacó Marín.
En relación a la convocatoria de gente en la jornada de ayer, el presidente de la asociación comentó que se sumaron motos nuevas y también gente entusiasta del motociclismo. Por ese motivo, además de las imágenes y de las motos antiguas, había una mezcla de modelos, producto del material que la gente vino reconstruyendo.
Si bien desde la asociación están trabajando periódicamente en la realización de almuerzos y reuniones, Marín detalló que no dejan de lado el trabajo del Museo del Automovilismo y del Motociclismo, que no sólo está enfocado a la ciudad sino también a lugares como Miramar, Necochea o Ayacucho.
“Somos el único club de automovilismo que existe en la ciudad de Mar del Plata; lo demás que existe son empresas privadas y lo otro son categorías de autos”, especificó Marín al referirse a la importancia de esta asociación para toda la ciudad. “El 4 de diciembre hacemos el último almuerzo del año y no podemos hacer nada hasta abril”, comentaron desde la asociación, al mismo tiempo que adelantaron que los próximos eventos programados para el 2011 son “el tercer encuentro de motos antiguas y posiblemente, entre julio y agosto, una actividad muy importante, pero que aún no daremos a conocer”.
Emotivo homenaje
En el marco de este encuentro, Alberto De Gregorio fue reconocido por la gente de la asociación y, por ese motivo, le entregaron una placa alusiva. En medio de la emoción del momento, y tratando de contener las lágrimas, quien durante muchos años fue el encargado de mantenimiento de las líneas telefónicas del diario El Atlántico, comentó que “esto fue una sorpresa porque estuve con ellos hasta ayer y no me dijeron nada”.
El homenaje a De Gregorio fue particular porque, si bien se acostumbra a realizar dos distinciones en cada encuentro, uno de ellos suele ser sorpresa. En esta oportunidad, la sorpresa fue para De Gregorio. “Me mandaron a entregarle la placa a Petersen y en ese momento me dieron la placa a mí, yo no lo podía creer”, confesó agradecido el hombre que, según explicó Marín, “fue muy importante para el rubro mecánico en toda la ciudad y cuyo trabajo en la asociación hoy es fundamental”.
“Encontrarse con gente que hace cincuenta años que no veía y recibir un reconocimiento me muestra que esto se logra por haberse comportado bien toda la vida en frente de todos”, declaró el hombre que hoy ronda los 80 años y se mostró muy contento con su trabajo y colaboración como vocal en la asociación. Además, De Gregorio agradeció a Marín su aporte a la ciudad y dejó lugar al recuerdo, ya que recordó a “Quique” Marín y destacó en su hijo la presencia de esa “pasión” por el deporte y por el club en su totalidad
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