Lo dijo en Radio Altos José Omar Galdámes el comerciante que sufrió un violento asalto el domingo a la noche. Recibió dos culatazos y peligra la visión de uno de sus ojos. A su hijo de diez años una bala le rozó la oreja.
José Omar Galdámes es el comerciante que el domingo a la noche fue víctima de un violento asalto y esta mañana en Radio Altos relató los minutos de terror que vivió en su despensa ubicada en Pasaje Podestá al 2800.
“Estaba con mi hijo cenando, entró un tipo, me pidió fiambre y cuando me agaché para abrir la heladera me dio un culatazo y me dijo “esto es un asalto””, comenzó a indicar el comerciante desde la sala del Hospital Italiano donde permanece internado.
El ladrón le dijo que se calle la boca, lo volvió a golpear con el arma de fuego y lo arrojó al suelo. Además, efectuó un disparo y la bala rozó la oreja de su hijo de diez años, que por fortuna no provocó una herida de gravedad.
“Hay que seguir trabajando igual sino de qué se va a vivir. Hay que ser más precavido; ahora hay que estar con el revólver abajo. Que lo entienda la policía que así no se puede vivir, pero esto no es culpa de la policía sino de los jueces y fiscales”, advirtió.
En tanto, respecto a su estado de salud, dijo que está dolorido, esperando los resultados de nuevos estudios que determinarán si será intervenido quirúrgicamente por la fisura de cráneo que sufrió. Esa lesión, en tanto, podría hacerle perder parte de la visión de uno de sus ojos.
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