Hay que seguir resignándose a perder horas haciendo fila para cargar nafta

Las interminables colas en las estaciones de servicio tienden a convertirse en una postal cotidiana en Comodoro Rivadavia. Abastecerse de nafta o gasoil significa por estos días esperar largas horas en filas que se extienden cuadras y cuadras. Muchos tienden a perder la paciencia y se han observado fuertes discusiones entre los automovilistas por ganar un lugar o cuando alguno ha intentado “colarse”.

Las interminables colas de automovilistas provocaron que algunas estaciones de servicio agotaran el stock en tres horas.

Tal como había ocurrido a lo largo de la semana, ayer desde tempranas horas las distintas estaciones de servicio de Comodoro Rivadavia, comenzaron a llenarse de clientes sedientos de combustible que esperaban la llegada de algún camión abastecedor al surtidor.

Las columnas de vehículos atravesaban avenidas enteras como fue el caso de la céntrica estación Rodrigo, de bandera YPF. La fila de automovilistas por la avenida Ducós llegaba a la altura de la Iglesia Schoenstatt, frente al complejo habitacional Las Torres.

La estación Petrobas “Zona Cero”, situada sobre Rivadavia y Güemes, vivía una situación similar y las colas de automóviles se distribuían en tres largas filas que daban la vuelta en la rotonda que conecta con la calle Abásolo. Allí tuvo que concurrir personal municipal de tránsito, que dirigió el embotellamiento que causaba la desesperación de los clientes.

Incluso el equipo periodístico de Diario Patagónico pudo observar en ese lugar una acalorada discusión entre dos automovilistas que se bajaron de sus vehículos para reclamarse un lugar en la cola. Todos querían cargar combustible en el menos tiempo posible y no importaba respetar el lugar del otro.

Esa radiografía de estaciones de servicio repletas se repitió a lo largo y ancho de la ciudad. De ese modo, luego del conflicto entre la operadora YPF y el sindicato de la construcción conocido como “Dragones” que impactó en el abastecimiento, a diario los surtidores se quedan rápidamente sin stock, porque los automovilistas concurren en masa a cargar, temerosos de volver a quedarse con el tanque vacío por algún conflicto gremial.

Sobre las 10, un camión descargó combustible en Zona Cero y el encargado calculaba que en tan sólo cuatro horas iban a agotar la existencia. “La locura de la gente desabastece las estaciones”, esgrimió el encargado, quien trabajaba a la par de los playeros para atender la demanda.

UNA MAÑANA AGITADA

En la estación Rodrigo fue una de las firmas que mayor cantidad de automovilistas concentró durante la mañana y mediodía de ayer. Por la tarde esperaban otro camión cisterna, ya que sobre las 14 se vieron obligados a poner conos de señalización para indicar que no había combustible.

“Vino muy poco (combustible), 5 mil litros de (nafta) super, premium y gasoil. Dijeron que a la tarde traen otro camión más pero no saben las cantidades”, señaló el encargado de esa estación, Guillermo Baigorria.

Mientras, la estación Esso de la avenida Yrigoyen y Roca, sufría todavía ayer la falta de combustible. El viernes alrededor de las 15 se habían quedado sin stock. Anoche, sobre las 20 aguardaban la llegada de un camión.

La responsable del lugar sostuvo los 40 mil litros de combustible que reciben cada dos días de la refinadora se vuelven pocos. “Hay gente que viene para completar el tanque y causa mucha psicosis. La gente se pelea para cargar en bidones y no se fijan si la otra persona necesita nafta. Todos quieren llenar el tanque”, recalcó la mujer.

En tanto, desde el jueves la Estación 13 de Diciembre, no recibía combustible y ayer en horas del mediodía descargaba un camión de YPF. Para ganar tiempo, las filas de vehículos ya comenzaban a formarse a esa hora.

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