Según el municipio, en el basural de María Sara hay una “política de contención”

Según el municipio, en el basural de María Sara hay una “política de contención”
El municipio dio a conocer un informe de prensa en el que sostiene que la gestión comunal lleva adelante una “política de contención” para las familias que viven de rescatar metales, plásticos y vidrios en el basural.
“En concordancia con su plan estratégico Resistencia 2020, la municipalidad capitalina ha desarrollado en el tema de los residuos sólidos urbanos una verdadera política de Estado no solo en lo ambiental en cuanto al tratamiento de los mismos, sino una positiva y estratégica gestión de contención social para los “recuperadores ambientales” que viven de su clasificación, que incluye las condiciones de trabajo y cursos de capacitación, y también en la protección de sus hijos, con programas específicos pensados en su futuro”, afirma el reporte municipal.

Mientras se espera la expropiación del predio aconsejado por el Gobierno Provincial, en el cual el municipio construirá la Planta de Disposición Final de Residuos Sólidos Urbanos, la gestión ha llevado adelante un importante esfuerzo para contar con el “Centro Transitorio de Disposición de Residuos”, dice la intendencia.

No entran menores

“De cualquier manera, y merced a la política impulsada por la intendenta Aída Ayala, hoy en día ya no entran más menores de 18 a los lugares de disposición de residuos, tampoco lo hacen carros, y se va consolidando hace más de un año el objetivo de reconversión de los recuperadores ambientales que asisten cada jueves a las jornadas de capacitación en el Centro Comunitario Municipal del Barrio 244 viviendas”, sostiene la información municipal.

“Y mientras ellos trabajan, sus hijos son contenidos en el mencionado CCM con programas pensados para ellos, como lo es, por ejemplo el BUM Frontera Infantil”, agrega.

Relacionado a los denominados “recuperadores ambientales” que mantienen a sus familias mediante esa actividad, la Municipalidad ha puesto énfasis en esa cuestión y con la implementación del Centro Transitorio donde van los restos orgánicos e inorgánicos de más de 400 mil vecinos, estos trabajadores cuentan con elementos fundamentales que garantizan su normal desempeño y el cuidado de su salud, dice el municipio.

También menciona que para cumplir con esas disposiciones, en el predio de María Sara cuentan con agua potable y sanitarios en condiciones y son en total decenas de personas las que utilizan cotidianamente estas instalaciones. Las mismas acuden al lugar en un medio de transporte brindado por el Municipio para llevarlos y traerlos en dos turnos, desde un punto de encuentro.

Con supervisión

La intendencia asegura que una vez en el predio, ellos cuentan con personal que supervisa las actividades diarias para un mejor servicio y diferenciación correcta de residuos. Por otra parte, la comuna otorga cobertura médica y recursos para atención y traslados ante eventuales emergencias.

“En cuanto al sistema de trabajo en el Centro Transitorio de Disposición Final, una detallada planificación elaborada por los funcionarios municipales relacionados a la materia permitió un mejoramiento en el sistema de cavas y al final de cada jornada todos los elementos inorgánicos son tratados adecuadamente para que no prolifere la reproducción de insectos y alimañas”, añade.

“Mientras tanto, la separación de residuos entre húmedos (orgánicos) y secos (inorgánicos) la llevan a cabo los recuperadores con el fin de enterrar los primeros y clasificar los restantes y, de esta manera, vuelva a la cadena productiva con generación de rentabilidad para los ex trabajadores informales de la basura”, indica.

A modo de balance, el municipio considera que “se ha logrado así que las actividades en la planta se realicen en forma articulada entre el personal municipal y los recuperadores ambientales garantizando la seguridad laboral en el desarrollo de cada una de las etapas del tratamiento. Los mismos se organizan en forma cooperativa asumiendo su independencia en relación al municipio y haciéndose cargo de las responsabilidades inherentes al desempeño de su trabajo aumentando su rentabilidad para lograr una vida más digna sin dejar de mencionar su colaboración en la conservación del medio ambiente”.

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