Son las conclusiones de un relevamiento hecho en 40 escuelas primarias de Tucumán. La psicóloga Elsa Ascárate señala que el mayor riesgo son los obstáculos que pueden aparecer al momento de trabajar con los alumnos.
En el ámbito académico la discusión también tuvo eco y llegó precisamente cuando se presentaba un trabajo como parte del proyecto CIUNT "La conformación de lo social. Sujeto/agente en las sociedades postradicionales". La pregunta rectora de la investigación fue si los docentes tucumanos están o no preparados para tratar con chicos de familias homoparentales, es decir, con dos mamás o dos papás.
"A partir de 2010, con la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario se da una realidad ineludible: tarde o temprano a las escuelas llegarán alumnos de familias homoparentales. Lo que queríamos saber es si los docentes estaban preparados para dar lugar sin miedos, prejuicios ni desinformación a esta nueva configuración familiar que obtuvo respaldo legal", explica Elena Ascárate, psicóloga, docente y encargada de esta investigación.
Los resultados fueron contundentes: de los 40 docentes de primer grado que fueron entrevistados de manera anónima, solo dos respondieron "sin prejuicios", como señala el informe; cinco se abstuvieron de responder, y el resto planteó sus opiniones respecto de la homosexualidad (el contenido completo se reproduce en la infografía a continuación). Según la gran mayoría (42%), las familias homoparentales atentan contra la familia y son necesarias las figuras de un padre y una madre para el desarrollo del niño. Con estos resultados en las manos, Ascárate sostiene que el episodio vivido en La Florida no debe sorprender y que no es más que una muestra de una realidad generalizada que se vive en las escuelas y colegios de Tucumán.
Según la psicóloga, las teorías de Freud y de Lacan pueden dar respuestas preliminares a estos planteos: "más allá de los nuevos modelos de familia, lo que interesa es que lo que nombramos 'padre' y 'madre' son funciones simbólicas que pueden establecerse más allá de la figura padre-hombre, madre-mujer. Basta pensar qué sucede con un hijo de madre soltera o de padre soltero: alguien cumple la función del otro (la abuela, el tío, o una institución, por ejemplo)", señaló.
Resultados
"Los resultados de la investigación son alarmantes, pero no porque los docentes tengan una opinión formada respecto de la homosexualidad, sino porque sus prejuicios pueden significar grandes obstáculos al momento de trabajar con los alumnos", señala Ascárate. E indica que un docente debe estar listo para afrontar situaciones que se dan normalmente en el aula. "Así como los chicos le hacen bromas al gordito, al que usa anteojos, al petiso o al tartamudo, podrían hacerlo también con un niño que venga de una familia homoparental. Pero el docente no debería hacer un tratamiento diferente del que hace con estos, sino intervenir como lo hace normalmente", puntualizó.
Como forma de combatir los prejuicios con los que se topan los docentes y a la luz de lo ocurrido en La Florida, la Multisectorial por la Diversidad, que aglutina a varias agrupaciones sociales, propuso que la docente sea integrada a algún programa de capacitación. Ascárate sostiene que sería una de las aristas de la problemática, aunque supone que la cuestión es mucho más profunda. "El prejuicio tiene un componente relacionado con la desinformación, pero es algo mucho más complejo y escapa a cuationes de la conciencia", advierte.
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