Al cabo de cuatro semanas de haber vuelto a sus puestos luego de una interrupción de 15 días, los ex empleados de OPTAR que lograron sostener el servicio de estacionamiento medido organizándose en una cooperativa apuntan a “hacer las cosas bien y responsablemente” con el objetivo de conservar sus fuentes laborales. De momento, gozan de una concesión por tres meses, con opción a tres más.
Para ellos, organizados ahora en una cooperativa horizontal donde todos son iguales y comparten responsabilidades en partes idénticas, lo principal es mantener la fuente laboral que hacia fines de 2016 y principios de este año había estado seriamente amenazada. Y saben que para ello tendrán que hacer las cosas bien, demostrando a las autoridades locales que lo que a ellos atañe en el ordenamiento del microcentro (algo que también está en juego, junto con los puestos de trabajo) puede serles confiado por el Estado municipal.Hablamos de los diecinueve expendedores de tarjetas y abonos para el estacionamiento medido y pago en el microcentro de la ciudad, que hasta diciembre pasado eran empleados de la asociación civil OPTAR: anterior prestataria del servicio que por desavenencias con el gobierno local terminó rompiendo el vínculo que desde abril de 2010 la unía con el municipio.“Desde que retomamos nuestros trabajos el 16 de enero pasado, al cabo de dos semanas de interrupción, el servicio está funcionando bien. Estamos contentos: primero, por haber logrado conservar nuestra fuente laboral; pero también porque la gente viene respondiendo muy bien ante el pequeño cambio en la prestación del servicio”, indicó a EL NORTE Mariana Avellaneda, quien es presidenta de la «Cooperativa de Trabajo de Empleados del Estacionamiento Medido de San Nicolás Limitada», actualmente en proceso de formación, en cuya comisión directiva también se desempeñan Darío Vivas, Jorgelina Dublore y Javier Medina, en los cargos de secretario, tesorera y fiscalizador, respectivamente.Por su parte, Vivas también destacó que “trabajar así es mejor que como trabajábamos antes, porque vamos a tener nuestros aportes en regla y ya no estamos sometidos a condiciones esclavizantes sino que todos dueños, lo cual también implica que tenemos más responsabilidades que antes”.A las claras, las referencias a los aportes y a las supuestas condiciones “esclavizantes”, mostraba parte de un descontento de los trabajadores para con su anterior contratista. Motivos no les faltan, ya que según aseguran Optar quedó debiendo a cada trabajador algo así como unos 40 mil pesos, correspondientes a los sueldos de noviembre y diciembre, el segundo medio aguinaldo de 2016, liquidación de vacaciones, indemnización y, también, aportes jubilatorios a la Anses, según indicaron desde la Cooperativa.
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