Casi que derrochó optimismo la visión vertida por el gobernador de la Provincia José Alperovich al describir la situación económica y social de Tucumán a lo largo del año que se extingue, al tiempo de demostrar, a la vez, buenos augurios para 2013, en tanto se manifiesten algunas variables productivas.
En este sentido, el Primer Mandatario indicó, en su contacto habitual con la prensa, que "dentro de todo ha sido un buen año, pero ha sido un buen año porque los tucumanos han colaborado, incluyo a los médicos, a los docentes, a los comerciantes, a los industriales, a todos los tucumanos que se sienten orgullosos de estar en Tucumán".
En línea con esta apreciación, Alperovich sostuvo que "el comercio y la activad privada están funcionando bien, se ha llegado a la metas, hay gran cantidad de obras públicas, sin embargo estamos abriendo el paraguas para que 2013 sea un buen año". Aunque, remarcó que tal panorama podrá plasmarse "si la industria azucarera se pone de acuerdo con el precio del azúcar, qué pasa con la economías regionales, con la actividad económica", manifestó.
Por otro lado, dentro del balance anual de su gestión durante este período, Alperovich se refirió al preocupante tema del desempleo en la provincia. Al respecto, expresó que "la desocupación está en 3,5 puntos, realmente el empleo está firme", adujo, remarcando niveles prácticamente de pleno empleo.
Sin embargo, los últimos datos brindados de manera oficial a nivel nacional por el INDEC, contradicen las cifras que maneja el titular del Poder Ejecutivo, puesto que dicho organismo estimó que en 2012 se perdieron cerca de 6.000 puestos de trabajo en la provincia, por lo que el parámetro de desempleo tendió a una suba en el orden del 4,3 por ciento. Mientras que el índice de informalidad se ubicó en torno al 42 por ciento de los trabajadores que no reciben aportes.

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