Los motociclistas que ganan las noches con picadas y contravenciones a las leyes de tránsito, siguen radicándose en la zona céntrica. La parte buena de la problemática es que todavía no cruzó la “frontera” hacia la Comisaría Segunda.
A pesar de los patrulleros que circulan por la avenida San Martín, los vehículos de la Agencia de Seguridad Vial apostados, el espectáculo nocturno de las noches de verano con esta tropa de motos sigue sucediéndose cada noche.
La parte buena de la problemática, al menos, es que todavía no cruzó la “frontera” hacia jurisdicción de la Comisaría Segunda. Por el barrio Belgrano, y por ahora, las motos no se “asocian” en caravana para producir desmanes, demostraciones callejeras ni ruidos molestos.
No obstante, se realizan los controles y operativos diarios. El titular de la Comisaría Segunda, Alejandro Aguilera, confirmó que se secuestra un promedio de diez motos por día, por carecer de la documentación necesaria o por distintas infracciones.
“Estamos trabajando de la misma manera que la Comisaría Primera, efectuando operativos todos los días, tanto por cuadrículas con el control de motocicletas en el que se apunta fundamentalmente con menores que tienen a hacer maniobras intempestivas, alta velocidad o ruidos molestos, así que se apunta al secuestro de este tipo de rodados”, indicó.
Además, el jefe policial dijo que “entre municipio y policía, se trabaja todos los días a la tardecita en forma conjunta para la realización de operativos”.
“En esta jurisdicción, la diferencia es que no se juntan gran cantidad de motos para efectuar desórdenes o con la intención de provocar desmanes. Sí hay mucho tránsito de motocicletas, en la mayoría de las arterias principales, pero sin fines competitivos o entorpeciendo el tráfico en general”, agregó.
En la puerta
Sobre la vereda de la Comisaría Segunda, se apilan las motos secuestradas. “Se secuestra un promedio de diez motos por día, que se trasladan a nuestras dependencias de Padre Ghío y Siria. No tenemos un espacio físico para tenerlas retenidas hasta que los infractores hagan los trámites correspondientes”, indicó Aguilera.
Además, explicó que “las motocicletas que quedan secuestradas, tras elevarse la infracción al Juzgado de turno, cuando realizan los propietarios los trámites correspondientes se hace entrega.
Mayormente se presentan los propietarios, son pocos los casos en que las motos quedan en un depósito sin que nadie las reclame”.
Comentá la nota