Sectores gremiales multiplican sus críticas contra un grupo empresario

Las tres empresas que maneja Santa Bárbara están en crisis económica. Elevadores Mar del Plata le debe al Consorcio Portuario 400 mil pesos. La reapertura del frigorífico Sadowa está en duda. Y en El Amanecer los empleados no cobran hace más de tres meses.
Desde los ámbitos gremiales lo definen como un empresario que no cumple. Que todas las compañías que maneja están en crisis económica. Que tiene deudas millonarias con los trabajadores y el Consorcio Portuario Regional. Que no paga los sueldos. Que no respeta los acuerdos firmados en el Ministerio de Trabajo.

El destinatario de los duros cuestionamientos y denuncias de los gremialistas es Alejandro Sanna, presidente de Santa Bárbara, un grupo empresario que tiene en la ciudad tres firmas -el frigorífico Sadowa, El Amanecer y Elevadores Mar del Plata, a cargo de la concesión de los silos, los elevadores de granos y la dársena del puerto-.

Elevadores le debe al Consorcio Portuario Regional unos 400 mil pesos en concepto de canon por el uso y explotación de un muelle. El dato fue revelado a LA CAPITAL por Walter Sivina, gerente general del organismo, que no descartó presentar una acción judicial para cobrar la deuda. "Le vamos a hacer una última solicitud de pago -explicó-. Si no obtenemos ninguna respuesta favorable en el corto plazo, recurriremos a la Justicia".

La concesión, que fue otorgada por la Dirección Provincial de Actividades Portuarias, es por 30 años y vence en el 2024. Pero ante el incumplimiento de una serie de trabajos de mantenimiento que tenía que hacer la empresa, la intención del Consorcio es recuperar el muelle. "No hicieron absolutamente nada. La galería de embarque se encuentra en un estado corroído y se ha desprendido parte de la estructura. Como si fuera poco, la seguridad en el lugar no existe y se convirtió en un sector peligroso", dijo Sivina.

Además, contó que están cortados los servicios esenciales (luz, agua y gas). "Y hay sólo dos empleados trabajando que hace siete meses no cobran", agregó.

El panorama de Elevadores es tan complicado como el de Sadowa. El secretario general del Sindicato de la Carne, Pedro La Cuadra Montiel, puso en duda la reapertura del frigorífico anunciada hace dos semanas. En ese sentido, contó que mantuvo una conversación telefónica con Sanna en la que le manifestó una serie de trabas para poner en funcionamiento Sadowa. Así, la fuente laboral de más de 300 empleados está otra vez en peligro. "Me dijo que cada día que pasa se le hace más difícil la situación. Y que está poniendo mucha plata, pero que no la recupera porque la actividad está paralizada", afirmó.

La Cuadra Montiel no anduvo con vueltas y le pidió que dé un paso al costado si no tiene el capital suficiente para abrir el frigorífico. "Es preferible que no se meta más y le deje el lugar a otro inversor", reclamó. Para el gremialista, Sanna no conoce la actividad de la industria de la carne y reveló que se quedó sin fondos para comprar materia prima. Eso, dijo, llevó a Sadowa a la situación en la que se encuentra hoy.

Luego de una audiencia en el Ministerio de Trabajo, el grupo Santa Bárbara se había comprometido a poner en funcionamiento el frigorífico en forma parcial. "Pero todavía estamos esperando y los trabajadores ya se empiezan a desesperar", confesó.

El acuerdo es por 5 años y el canon del contrato del alquiler sería destinado a paliar la deuda contraída con los 333 empleados, quienes hace más de nueve meses que no cobran sus sueldos ni los aguinaldos desde el 2008. Pero, además de las cuestiones económicas, hay otras trabas para la reapertura: permanece cortado el gas, el agua, la luz y el teléfono, entre otros servicios.

Sadowa, que arrastra una situación complicada con las cuotas que permite exportar el Estado, fue noticia por los reiterados conflictos durante los últimos años. La actividad se vio limitada, con paros constantes y manifestaciones realizadas por los trabajadores.

"Sanna es un empresario que no cumple nunca -disparó La Cuadra Montiel-. Todas las empresas que ellos manejan están muy mal financieramente y tienen problemas con los trabajadores".

En la misma situación que el frigorífico se encuentra la empresa El Amanecer, que hace más de tres meses no le paga los sueldos a unos 120 trabajadores (90 se desempeñan en Mar del Plata y el resto en Tandil) y está paralizada por la falta de materia prima.

"Rechazamos el vaciamiento de la compañía", opinó Pedro Aresqueta, secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina. Y explicó que el conflicto se originó cuando los empresarios no le pagaron la leche a los tamberos. A partir de ese momento se interrumpió el suministro del producto y la empresa se quedó sin materia prima ni posibilidades de producir.

Los empleados de El Amanecer, que mientras dure el conflicto recibirán mensualmente una suma de dinero para atender sus necesidades básicas gracias a un aporte del gremio, reclaman que un inversor "serio" se haga cargo de la firma.

Quien también levantó su voz en contra de Sanna fue José San Martín, delegado regional del Ministerio de Trabajo bonaerense. Fiel a su estilo, dijo: "Se llegó a esta situación por culpa de los empresarios inescrupulosos que conforman el grupo. Han hecho un desastre y son unos irresponsables. No tienen vergüenza: dejaron a 500 familias en la calle".

Capitales "eslovenos"

Santa Bárbara -una empresa que se conformó a través de la asociación de firmas pioneras dentro del sector agroalimenticio- desembarcó en la ciudad a mediados de 2006. Comercializa y exporta productos agrícolas y los subproductos derivados, provenientes del Mercosur. También trabaja con la siembra de cereales y oleaginosas y la producción de granos.

El grupo -constituido por inversores europeos a quienes en el Consorcio Portuario Regional llaman "los eslovenos"- tiene la concesión de los silos, los elevadores de granos y la dársena de ultramar 3 del Puerto. "Desde que llegaron a Mar del Plata no sé si hemos trabajado, con toda la furia, más de seis meses", cuestionaron los gremialistas.

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