Los últimos años, comenzaron a poblarse cada vez más los sectores alejados de la ciudad, con lo cual nació una nueva problemática: el acceso a los servicios públicos, principalmente la falta de red de distribución de gas.
Los sectores que no cuentan con acceso al gas son aquellos que nacieron como zonas rurales o zonas de chacras, que con el tiempo se convirtieron en zonas preurbanas. Por encontrarse alejados del casco céntrico y de los barrios antiguos, estos sectores no cuentan con todos los servicios, o les faltan los títulos de propiedad, las mensuras, la pavimentación o los servicios de transporte público y recolección de residuos, según los casos.
Sin embargo estos últimos años las zonas de chacras se poblaron, ya no tanto con emprendimientos productivos, sino con familias que optaron por vivir allí. Ante este nuevo panorama se vuelve imprescindible la extensión de los servicios públicos a estas zonas, que por ser recientes, quedaron excluidas.
Esta es la situación que se vive por ejemplo en los barrios Fracción 14 y 15 en la zona sur, y Manantiales Behr y los Kilómetros 11, 12, 14 y 17, en zona norte. Aunque también hay problemas en el acceso a los servicios en los asentamientos denominados “extensiones” de algunos barrios, como por ejemplo del San Cayetano o 30 de Octubre.
El costo de la calefacción
Todos estos sectores de la ciudad deben calefaccionarse con leña, garrafas o estufas eléctricas, lo que conlleva un alto costo económico.
Justo Morales, vecinalista de Gesta de Malvinas, comentó que el metro cúbico de leña tiene un valor de $450, y para pasar el invierno se requieren entre 8 y 10 metros cúbicos, es decir alrededor de $4500. Las garrafas tienen un costo de $26 -con el subsidio $16-, y por mes se utilizan tres como mínimo. Morales expresa que si tuvieran gas pagarían solo el 20 por ciento de todo ese presupuesto.
Estufas eléctricas
Además se utilizan muchas estufas eléctricas, que por lo general se colocan en cada una de las habitaciones, principalmente las familias con niños. El vecinalista expresó que en verano paga $450 de energía, y durante el invierno paga cerca de $900, con lo cual reconoce que no toda la gente tiene la suerte de poder pagarlo. Además cuenta con una estufa a leña que para adquirirla tuvo que vender un vehículo.
Por otro lado, la cantidad de estufas hacen que baje la tensión eléctrica en todo el sector, Morales indicó que el transformador en un principio era para 25 familias, se lo cambió por otro con capacidad para 150, y actualmente son 300 familias en el barrio, por lo que el vecinalista aseguró que baja la tensión y si se mide con un test da 180 y no 220.
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