“El secreto está en disfrutar”

“El secreto está en disfrutar”

El suyo es uno de los nombres infaltables en los podios de las pruebas atléticas de la región. Y también lo es en las clasificaciones de las carreras de aventura más excitantes del país. Estas vez, Nora Rasetto dejó su huella en la selva misionera, al terminar cuarta en la General de los 42K del Ultra maratón de Yaboty. “Amo la aventura”, cuenta Nora.

El domingo pasado se desarrolló la 4ta. edición del Ultra Marathon internacional de Yaboty, de tres distancias: 90K, 42K y 21K. La carrera largó desde Puerto Paraíso, una comunidad ubicada dentro de la Biosfera Yaboty, a 32km de El Soberbio, en la provincia de Misiones. La ciudad está emplazada a orillas del río Uruguay, frente a las costas de Brasil, y es el portal de ingreso a los majestuosos saltos del Moconá.

Ese escenario es –en sí mismo- una invitación al disfrute de los ojos de cualquier mortal. Mucho más, según parece, para quienes consiguen conectarse con esa belleza natural de un modo mucho más intenso.

“Fue increíble, muy dura, la que más he disfrutado en mi vida”. Esas fueron las primeras palabras que nos transmitió Nora Rasetto, sentada en la redacción de este medio, sumergiéndose en el relato de lo que sintió hace siete días al completar los 42K en plena selva misionera.

“Las condiciones de la carrera ya son un desafío en sí. El calor promedia los 30 grados, y es necesario correr con mangas largas por los insectos, las espinas, las ramas, toda esa naturaleza salvaje. Hay que entender que es una carrera en plena selva, donde está lleno de mosquitos, jejenes y abejas gigantes. A eso hay que agregarle que Misiones es un terreno de colinas en cuchilla, es decir, pendientes muy largas, en una superficie de barro porque –además- ésta es época de lluvias en esa parte de la provincia”, contó Nora, con cara de agotamiento, como si el recuerdo de la carrera despertara la memoria de los músculos cansados.

“En el kilómetro 27 había un puesto de control estratégico, donde no sólo era importante hidratarse sino también descansar. Yo llegué a ese puesto con los gemelos completamente acalambrados, decidida a descansar unos minutos. Pero antes de que terminara de frenar la marcha, se me acerca una persona y me dice “andate ya...seguí corriendo…si te quedás un minuto te comen las abejas….”, continuó.

 Conocer lo desconocido

El espíritu aventurero ha llevado a Nora Rasetto a cruzar la cordillera, entre otras cosas. Pero esto era diferente. “Había hecho todo tipo de carreras de aventura en montaña, pero nunca en la selva. Era una experiencia totalmente desconocida para mí. Y, por eso mismo, una gran motivación. El objetivo era llegar entre las primeras de mi categoría, pero jamás imaginé terminar tan arriba en la General”, confesó Nora Rasetto.

La ganadora de la General en Damas fue Lilian Román, de la categoría 30/39 años, quien completó los 42K en 5h 06m 01s, seguida por Lorena Córdoba, de la misma categoría, que estableció un tiempo de 5h 07m 03s. El tercer lugar de la General fue para Patricia Alonso (30/39), con un tiempo de 5h 27m 32s. Nora Rasetto (50/59) fue la ganadora de su categoría y cuarta en la General, al completar el recorrido en 5h 30m 36s.

“Nunca imaginé este resultado. La idea era disfrutar la carrera, y terminar lo más arriba posible. Yo le calculaba un tiempo total de seis horas. Sigo sorprendida”, aseguró.

“Me anoté para Yaboty luego de ver las fotos del lugar. Los paisajes son increíbles, y ese es el motivo más importante que pongo en la balanza a la hora de elegir una carrera de aventura. En este maratón, el circuito está orientado hacia los saltos del Moconá, un lugar maravilloso”, enfatizó Nora. 

Momentos duros

“Esta fue una de esas experiencias que nunca vas a olvidar. Me encantó”, siguió Nora, y tomó aire para ampliar el relato. “Hubo momentos muy duros, en los que las piernas no daban más, y seguís avanzando por inercia. Ahí es cuando la cabeza empieza a jugar un papel clave, porque si no estás preparada mentalmente para esa exigencia lo más probable es que no puedas terminar la carrera”, dijo.

“Había que recorrer un tramo de 17K hasta el puesto de hidratación. Si bien yo sentía que tenía energías, se me hacía muy difícil verme sola en medio de la selva. Miraba para adelante o para atrás y no veía a nadie. En esos momentos límite son muchas las imágenes que se te cruzan por la cabeza, y que –en mi caso- me dan ánimo para seguir. Después del K35, ya corrés con la cabeza porque prácticamente no se sienten las piernas. Esos últimos siete kilómetros fueron por un sendero abierto a machete, pegado al río Uruguay, con barrancas muy barrosas. Para peor, a esa altura venís con todo el cuerpo contracturado, agarrándote de ramas para no perder el equilibrio. Por eso la emoción al momento de cruzar la meta es tan fuerte”, aseguró Nora Rasetto, quien a la llegada recibió el mejor premio de todos: un fuerte abrazo de su hija Eugenia, de 11 años, y de su marido Miguel Ángel. “Euge corrió una parte conmigo. Fue después de los 27K por la selva, donde viene un tramo de 3k por ruta. Mi marido estaba ahí esperando para darme aliento, y ella me pidió correr unos metros conmigo. Eso es algo que no voy a olvidar”, dijo con sonrisa de mamá feliz. 

El método

Nora Rasetto, claro, no vive del atletismo. Por el contrario, es el hobby al que le debe hacer lugar dentro de las diarias obligaciones que suponen la familia y la farmacia.

“Soy muy metódica en la forma de entrenar, en la alimentación, en el gimnasio. Y sigo al pie de la letra las planillas que me arma Pacho Quiroga, mi entrenador”, asegura Nora, quien tímidamente reveló el secreto de la receta que le permite estar muy cerca de los tiempos de quienes tienen 20 años menos que ella. “Me encanta hacer esto. Soy feliz corriendo, y mucho más en esos lugares paradisíacos. Algunos me dicen que admiran la fuerza de voluntad que tengo, pero no se trata de voluntad. Se trata de otra cosa. Se trata de hacer lo que me gusta, y lo que me hace bien. Creo que ese es el único secreto”.

 Cita en el techo del continente

El próximo gran desafío para Nora Rasetto será los 21K del Ultra Maratón del Aconcagua, el 29 de noviembre. La carrera se divide en dos modalidades: la de 21K, que conecta la zona de Horcones (2900 m.) y el Campamento Confluencia (3300 m.). Y la de 50K, que va desde la Laguna Horcones hacia el Campamento Plaza Francia (4200m.). “Lo más exigente será sortear las dificultades de correr en la altura. Pero será un lindo desafío, en un lugar soñado”, anticipó Nora.-

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