El baño seco de La Jangada Libertad: Jóvenes diseñadores creando para apaciguar la contaminación

El baño seco de La Jangada Libertad: Jóvenes diseñadores creando para apaciguar la contaminación

MISIONES. La Jangada Libertad es una propuesta que nació en el marco de la lucha por el NO a las Represas en Misiones; se trata de una balsa que recorrió varios pueblos de Misiones y Corrientes, entregando información sobre concientización acerca de las repercusiones de la construcción de una nueva mega represa en la Provincia.

La construcción de La Jangada contó con la instalación de un baño seco, que fue diseñado por los estudiantes del último año de la carrera de Diseño Industrial de la Facultad de Artes y Diseño de la ciudad de Oberá, Daniela Rietz y Alan Parsons, ambos de 22 años.

El proyecto del baño seco “parte de la detección de oportunidades en la indagación sobre el área de la agricultura familiar, para comprender sus conceptos, sus campos de acción, y sus problemáticas”, detallaron los jóvenes, quienes a través del trabajo de campo en chacras de la zona cercanas a la ciudad de Oberá, Misiones detectaron varias problemáticas.

Dentro de estas registraron la contaminación por desechos orgánicos que se dividen en: Desechos fecales de origen humano y animal, desechos de la huerta y la cocina, restos de carnes, y aguas grises. Profundizando la investigación sobre los desechos fecales de origen humano, encontraron datos alarmantes.

En ese sentido, los diseñadores explicaron que actualmente es muy común la utilización de letrinas y pozos negros en las zonas rurales por la falta de una red cloacal y de tratamiento; esto expone grandes riesgos para la salud humana debido a la contaminación de las aguas subterráneas que se utilizan para riego y consumo.

“A la vez, para deshacerse de estos desechos en inodoros tradicionales se desperdician hasta 20 litros de agua potable por descarga, esto equivale al 33% del consumo diario de 120 litros de agua potable por persona en un hogar”, alarmaron Rietz y Parsons.

En busca de una solución de analizaron distintas alternativas para el manejo de los desechos fecales humanos:

-Biogas: Consiste en la transformación de la materia orgánica por descomposición por bacterias anaeróbicas, cuyos beneficios son la obtención de gas y abono, pero es todavía una alternativa costosa en una pequeña escala.

-Obtención de compost: Consiste en la transformación de las heces y orina humana en compost por Saneamiento Ecológico (ECOSAN). Los sistemas de saneamiento ecológico permiten la recuperación de nutrientes de las heces y la orina humana en beneficio de la agricultura, contribuyendo así a conservar la fertilidad del suelo, garantizar la seguridad alimentaria para las generaciones futuras, reducir al mínimo la contaminación del agua y recuperar la bioenergía.

Dando detalles sobre la creación de este diseño, los jóvenes explicaron que “el baño seco es una alternativa económica y ecológica que no utiliza agua para la evacuación de orina y excrementos humanos, en cambio se usa un material de cobertura sobre los desechos luego de cada uso, estos pueden ser: hojas secas, viruta de madera, aserrín, tierra y/o ceniza”.

Este tipo de materiales contienen carbono en su composición, lo que permite absorber la humedad de los desechos, para así deshidratarlos y evitar que generen malos olores y atraigan insectos, profundizaron. “Este material secante se obtiene con facilidad e incluso en muchos casos es gratuito. Una vez lleno el contenedor del inodoro, este es vaciado en un compostador al aire libre y en contacto con el suelo para que el calor y los microorganismos colaboren en el compostaje”, especificaron los diseñadores.

Este proceso lleva un periodo de dos años para asegurarse la eliminación de todo patógeno peligroso; pudiéndose utilizar éste abono orgánico para la agricultura, aprovechando los altos valores en nitrógeno, fosforo, potasio, carbono y calcio que le aportan al suelo mejor fertilidad, evitando el uso de fertilizantes químicos para su recuperación.

“El uso de un sanitario seco puede resultar muy útil como inodoro de reserva en caso de emergencia, cuando la electricidad o el agua se vean interrumpidas o cuando disminuya el suministro de agua, por ejemplo en una sequía, cuando el desechar agua potable por el escusado resulta especialmente ridículo”, justificaron los estudiantes.

En ese sentido, Rietz y Parsons agregaron que “también puede ser muy útil en áreas donde el agua o la electricidad escasean o no son accesibles, así como en países en vías de desarrollo, en donde puede haber personas que no cuenten con los recursos para comprar un inodoro de agua tradicional que exige la construcción e instalación de una red de desagüe. Al no depender de una conexión de drenaje el inodoro seco es de fácil transporte y puede ser trasladado donde se necesite”.

Finalmente, promovieron diciendo que es una oportunidad en la mejora de la calidad del suelo, dado que al deshacernos de nutrientes de la tierra expulsándolos por medio del inodoro, incrementamos nuestra dependencia de fertilizantes químicos sintéticos. En la actualidad, la contaminación que provoca la agricultura, a causa de la erosión y la pérdida de nutrientes debida al uso excesivo o incorrecto de fertilizantes, es el “mayor medio difuso de contaminación del agua” en nuestros ríos, lagos y arroyos.

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