En medio de la sequía y sin agua en ese curso, pobladores pierden sus animales de cría. Denuncian un desastre ambiental por el vaciamiento del antiguo cauce del Bermejo.
En Rivadavia Banda Sur familias campesinas siguen en penurias con las sequías que persisten desde hace cinco años. Vacas, cabras y ovejas que sobrevivieron a la escasez de lluvias, mueren ahora porque no encuentran agua en el río Teuco y terminan empantanadas en sus lodazales.
Pobladores de Palo Colorado, Esquina Grande, San Ramón, El Palmarcito y otros parajes ribereños denunciaron que camiones cisternas de la empresa Vicente Moncho Construcciones extraen grandes volúmenes agua del río Teuco para regar las obras de la ruta 13.
Sus reclamos comenzaron en junio, cuando la empresa inició los trabajos básicos que le adjudicó el Gobierno provincial, en los 45 kilómetros que se extienden entre Rivadavia y La Unión, por $63 millones.
En los últimos días, con temperaturas que rozaron los 50 grados y cielos despejados, esa zona del Chaco salteño fue una caldera. Bajo un sol abrazador y un ambiente con sequedad extrema, Elpidio Díaz, un habitante de Esquina Grande, una extensa finca atravesada por el río Teuco, se trasladó hasta Rivadavia, a más de 20 kilómetros de su puesto, para reclamar que se frene el vaciamiento del antiguo cauce del Bermejo.
El pidio denunció que en Esquina Grande hay 14 familias "gravemente afectadas". Con Iván, su pequeño hijo en brazos, el joven culpó a los responsables de las obras que se ejecutan en la ruta por la pérdida de 30 chivos y 20 ovejas. Esos animales, como tantos otros en las áreas ribereñas, quedaron atrapados en el barro.
"Se nos han muerto chivos, vacas, cuchis. Están secando el río para regar la ruta. Ni peces se ve", manifestó Elpidio, quién pidió que se exija a la empresa perforar un pozo o buscar otra forma de regar sus trabajos de enripiado sin afectar a familias campesinas y al ecosistema del río Teuco.
Reclamo a Vialidad
El pasado 1 de agosto, concejales de Rivadavia pidieron a la Dirección de Vialidad de Salta que frenara la extracción de agua del Teuco. La edil Julia Flores señaló a El Tribuno que ese requerimiento no fue atendido por el organismo.
"Para los que habitamos en sus orillas, el Teuco es nuestra fuente vida. Con el agua del río sobreviven nuestros animales vacunos y caprinos que ahora se empantanan y mueren", recalcó Lucas Correa, un joven de 22 años que reside en Palo Colorado, un paraje situado en las cercanías de Rivadavia.
"Ellos (la empresa) tienen la posibilidad de perforar un pozo y no perjudicarnos a nosotros. Sin embargo, los camiones sacan la poca agua que queda en el río para la ruta", cuestionó Lucas. "Se causó un grave daño ecológico. Hay pequeñas lagunas y casi no quedan peces".
El drama descripto por los lugareños fue constatado por un equipo periodístico de El Tribuno. En kilómetros, el cauce del Teuco se ve prácticamente seco y con pequeños estancamientos más parecidos a madrejones que a un curso tributario del sistema del Bermejo.
Los animales de cría deambulan sedientos en busca de los hilos de agua. Los más débiles sucumben en los barros y los peces agonizan en los discontinuos charcos que la sequía y las bombas de los camiones cisternas borran del lecho.
Sara Sardina, una docente de educación artística, recorre a diario la ruta provincial 13. Desde hace 16 años va desde Rivadavia Banda Sur hacia localidades y parajes como La Unión, Santa Rosa y El Pato. La maestra sufre una hernia de disco que atribuye a las pésimas condiciones del camino y a las bruscas maniobras que debe hacer con su motocicleta para evitar caídas y lesiones.
Sin pavimentación
Durante años, Sara anheló una ruta pavimentada. No obstante, con los primeros $63 millones que se volcarán allí eso no está previsto. La Provincia contrató a Vicente Moncho Construcciones solo para hacer obras básicas (alteos con ripio) y obras de arte menores (alcantarillado).
La maestra rural comentó que en el puesto San Ramón, a 16 kilómetros de Rivadavia, vive su padre, Carlos César Sardina, de 49 años, junto a otros familiares. Ellos también padecen el vaciamiento del Teuco.
"Uno ve los camiones que van y vuelven. El río prácticamente está seco. Ahora hay un poco alivio porque hace unos días llovió, pero no es suficiente", dijo Sara.
El reclamo de los pobladores
Elpidio Díaz
PUESTERO DE ESQUINA GRANDE
“Mi hijo cumplirá dos años el 14 de noviembre y no sé que nos espera si no paran este grave desastre. Por el vaciamiento del río Teuco ya perdí cerca de 30 chivos y 20 ovejas”.
Lucas Correa
PUESTERO DE PALO COLORADO
“Para los que habitamos en sus orillas, el río Teuco es nuestra fuente vida. Con el agua del río sobreviven nuestros animales vacunos y caprinos que ahora se empantanan y mueren. La empresa debe hacer pozos”.
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