Sebastián Mateo Cardo, millonario, revolucionario: El Playboy del Partido Obrero

Sebastián Mateo Cardo, millonario, revolucionario: El Playboy del Partido Obrero
De la Plaza Roja a un casco de estancia en el Encón, de obrero militante a abogado millonario, el periplo del militante del Partido Obrero en Salta, Sebastián Cardó es fascinante y misterioso.
De la Plaza Roja a un casco de estancia en el Encón, de obrero militante a abogado millonario, el periplo del militante del Partido Obrero en Salta, Sebastián Cardó es fascinante y misterioso. El esquivo letrado no figura en la AFIP, a pesar que maneja millones de pesos en litigios judiciales, alquila mansiones y vende terrenos en San Lorenzo, San Luis y en Salta Capital. El acaudalado revolucionario fue, también, un activo militante de la paqueta Greenpeace y funcionario municipal de alto rango.

Sebastian Cardó es un joven abogado cordobés, que a sus 36 años, ya cuenta con un importantísima cartera de clientes y juicios millonarios, además de administrar una mansión en la zona del Aeropuerto y negociar con cientos de hectáreas en las zonas más exclusivas del departamento Capital.

Pero para poder desentrañar quién es Cardo, iremos por partes y comenzaremos con una de sus empresas: Tierras de Salta, de la que es director. La firma se dedica a la compra y venta de terrenos, fincas e inmuebles y la administración de una hermosa estancia llamada Natania, ubicada a sólo quince kilómetros al oeste de la ciudad de Salta, camino al Encón, en la zona denominada la Merced Chica. “Contamos con una propiedad de dos hectáreas y media enclavada en un bello paisaje natural. Posee una casa de 300 metros cubiertos, de cálido estilo colonial, integrada por cuatro dormitorios, dos baños, un living comedor, una cocina y dos cuartos de depósito. La casa tiene una galería abierta hacia un amplio parque con molino de viento y piscina, que se extiende hasta un río bordeado de verdes cerros”, reza la publicación en tierrasdesalta.blogspot.com.ar. El lugar se alza apenas a cinco kilómetros del Aeropuerto Internacional Martín Miguel de Güemes, por la ruta nacional 51 que lleva a Chile.

A esto se le sumarían terrenos en La Lucinda, en Valle Escondido, La Aguada, San Lorenzo, Los Zarzos, San Luis, La Silleta, un edificio en calle Luis Burela, casas en la calle Santiago del Estero, en el pasaje Mollinedo (a metros de Gimnasia y Tiro), un edificio en Deán Funes al 500, un departamento el General Güemes al 1300, algunos dúplex en Tres Cerritos, una casa en avenida Bélgica al 1.800, un petit hotel en Balcarce, una oficina en Ciudad judicial, oficinas en la City salteña, un galpón de 2.400 metros cuadrados y 14 hectáreas sobre ruta nueve, kilómetro 7,5, que configuran un loteo exclusivo.

El problema habitacional encontraría solución sólo con recurrir a parte de los inmuebles administrados por Cardo, pero la revolución sólo parece pasar por los bienes de los otros, no por los de la vanguardia esclarecida.

Un dato muy llamativo, es que no hay ningún registro de propiedades a su nombre en Inmuebles, y tampoco tendría vehículos de los que sea titular registral; no figura en la AFIP y dio de baja el único monotributo que tenía, como si se tratara de dos personas distintas, una con un excelente pasar económico y otra al borde de la supervivencia.

El Dr. Sebastián Cardó, que según versiones habría sido apoderado del Partido Obrero durante varios años, pareciera ser un revolucionario sobresaliente, pues también ostentaría el cargo de director de Quinari, una firma dedicada al “asesoramiento financiero” para emprendimientos agrícolas, actividad revolucionaria como pocas; el típico emprendimiento desinteresado y altruista: una financiera. Quinari tendría su sede en la calle General Güemes 50 de nuestra ciudad.

Según la elegante página web, muy alejada de las imágenes épicas que impuso en el siglo XX el adefesio llamado “Realismo socialista”, -única forma de expresión permitida, valorada e impulsada por la Dictadura del proletariado comunista, pensamiento ideológico que dio, entre otros, vida al Trotskismo internacional-, “Quinari ofrece a sus inversores una muy atractiva opción de acrecentamiento de capital, en el mediano y largo plazo a una alta tasa de capitalización y rentabilidad. El valor de la tierra, el agua y la agroindustria, son los negocios estratégicos del futuro”.

Y agrega: “Quinari diseña y gestiona estrategias para empresas y negocios agrarios, mediante servicios técnico legales-financieros-comerciales innovadores para sus clientes. Para nosotros este logro se basa en poder vincular los distintos actores que son: inversor y productor. Consultora Quinari nace con el objetivo de convertirse en el aliado estratégico de empresarios exigentes que buscan maximizar sus ingresos y reducir sus riesgos de inversión. Algunos perfiles de negocio que se desarrollan son las siguientes: Desarrollo de Fideicomisos Agrarios, asesoramiento Sistémico a productores agropecuarios, desarrollo de negocios de siembra y producción pecuaria mediante sistemas asociativos, asesoramiento sobre mercados, búsqueda de mercados y sistemas de abastecimiento, servicios de Administración de Sistemas de Producción y venta de Futuros Agropecuarios”.

Entonces, tenemos que el representante del PO, revolucionario, desinteresado y luchador social, se estaría presentando como “aliado estratégico de empresarios exigentes”, con “atractivas opciones para acrecentar el capital”. ¿Menuda forma de librar la “lucha de clases” no?.

Cardo o Cardó, egresó como abogado en la Universidad Nacional de Córdoba en año 2000 y en el 2011, obtuvo un diplomado Ejecutivo en Comercio Internacional en la onerosa Universidad Empresarial Siglo 21. Por lo consultado, siempre se lo consideró un muy buen alumno.

El joven abogado además es instructor de Karate Do, montañista, artista plástico, escritor de cuentos y poesía y fotógrafo. A pesar de su manifiesta simpatía por el trotskismo, mantiene su distancia con el Partido Obrero, ayuda y asiste, pero no se afilia. Un ejemplo de ello es la presentación de una acción de habeas data, en contra de la Jefatura de Policía de la Provincia, en agosto del 2012, por supuestas tareas de espionaje que los uniformados realizaban sobre diputados y militantes del PO.

En su curriculum figura también que fue Director de Cooperación Internacional de la Municipalidad de Salta en el 2010, cargo que ocupó hasta finales del 2011.

Un estudio exitoso

Su actividad principal es el “servicio de alojamiento, comida y/u hospedaje prestados en hoteles, residenciales y hosterías”, pero es el titular de Estudio Jurídico Cardó & Asociados, inaugurado en mayo 2001, que brinda, principalmente, “asesoramiento en materia civil y comercial y un equipo especializado en derecho del consumidor”, del cual obtendría sus mayores ganancias.

Por ejemplo, desde 2007, sólo por tomar una fecha límite, su estudio jurídico llevó adelante procesos por ejecución de honorarios, y de los que la jerga llama “industria del juicio laboral”. Sus principales demandados son el Gobierno de la Provincia, empresas, ingenios y editoriales. Una revisión rápida delata algunos números llamativos. Desde el 2007 a la fecha, Cardo tuvo un total de 116 juicios, es decir un promedio de casi 20 juicios por año, un volumen muy interesante para cualquier estudio de abogados.

Un poco más de cifras. En demandas a la Provincia habría acumulado un total de $ 2.089.944, mientras que por los conceptos de juicios laborales, accidentes laborales, ejecuciones de sentencias, sumarios, ejecutivos y daños y perjuicios, todos a empresas o particulares, sumó un increíble total de: $ 35.137.577. Pero a no pensar mal, esas cifras excluirían a los juicios “sin monto”, es decir aquellos en los que sólo se determina la suma de dinero al final del proceso, por lo que probablemente con $ 35.000.000 este cronista quizá yerre por defecto y no por exceso.

En seis años de trabajo en el estudio de abogado, que no es su actividad principal, Cardo habría sumado un total de: $37.227.521 y como abogado patrocinante habría recibido porcentajes que variaban entre el 10% y el 15%.

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