Con la llegada de las bajas temperaturas se multiplicaron las consultas y compras de estufas, caloventores y ropa de abrigo en los comercios locales, mientras se espera que a medida que se instale con mayor prolongación el invierno las ventas se mantengan.
El entrevistado resaltó que el caloventor es el producto más solicitado por los usuarios por su versatilidad para poder calentar ambientes de manera relativamente rápida y por su economía al momento de consumir electricidad: “Por suerte, tenemos casi los mismos valores que el año pasado. Por $149 se tiene un caloventor de 2000 watts de potencia con regulador”, dijo Ríos quién comentó que un ambiente de medianas dimensiones podría ser aclimatado con dicho aparato.
Otro producto de gran salida comercial por estas horas es el calefactor, que según la marca y el modelo, el precio oscila entre los $230 y $260. “Yo prefiero el calefactor porque mantiene caliente más tiempo la habitación”, asegura una mujer mayor que tomó el recaudo de comprar ahora “por si los precios llegan a cambiar”.
Los empresarios también están manejando la alternativa de posibilitar el acceso a los créditos y las facilidades de pago en cuotas para ampliar las ventas, sumando a esto las tasas de interés ventajosas para los clientes y las propuestas de los bancos que permiten poder esperar una buena venta de estos aparatos en estos meses de frío.
Ropa de invierno
Los comerciantes de indumentaria ubicados en el centro también se mostraron satisfechos por las recientes ventas concretadas en los días pasados en que se apreció una gran cantidad de transacciones concretadas por compradores locales y del Paraguay: “Gastan $2000 sin mayor problema”, dijeron al referirse a los consumidores guaraníes.
El encargado de tiendas Castellanas, Jorge Paz, dialogó con este medio sobre la demanda de frazadas, acolchados y prendas abrigadas para soportar las bajas temperaturas. El empresario sostuvo que sus ventas han crecido de manera extraordinaria sostenido en los precios que casi no se modificaron con respecto al año anterior: “Una frazada de dos plazas cuesta entre $60 y $100, los acolchados cuestan $150 de una plaza”, afirmó.
“Esperamos que siga el frío para seguir con esta venta”, recalcó Paz, quien explicó que “desde ambos lados del río se acercan a comprar en grandes cantidades impulsados por los precios. Es increíble lo que compran las familias paraguayas. Vienen en grupos familiares y gastan $2000 como si nada”, dijo feliz el comerciante de gozar de una buena temporada, luego que el año pasado el verano se prolongara más de la cuenta y les impidiera exhibir las prendas de invierno.
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