Quiere debatir el tema públicamente. Fuertes choques en el interior de su propio partido.
Los líderes religiosos de los protestantes, judíos, católicos, cristianos ortodoxos, musulmanes y budistas llamaron “a no dilapidar la laicidad” y “durante este período electoral, guardar bien la serenidad evitando las amalgamas y el riesgo de estigmatización”. Se declararon militantes de una “laicidad de buena inteligencia”.
Con la obsesión del jefe de Estado por el crecimiento del xenófobo Frente Nacional, con Marina Le Pen encabezando las encuestas para las presidenciales del 2012 y la guerra en Libia, un debate sobre la laicidad en Francia y el rol del islam en la sociedad francesa no es el mejor camino para ganar adeptos . Pero Sarkozy decidió continuar con su proyecto, que se debatirá públicamente en París.
En el debate sobre el islam, que organiza el Ministerio del Interior, se discutirá que los sermones en las mezquitas sean en francés y no en árabe . Una posibilidad que enfurece a los musulmanes franceses, que sienten que el gobierno avanza sobre sus derechos individuales y su libertad religiosa.
El premier Fillon no lo consideró “oportuno”, al igual que muchos miembros de la UMP y aliados centristas de su partido. Pero Jean Francois Cope, el líder de la UMP, decidió atacar a Fillon en la televisión el lunes por la noche, acusándolo de “no jugar colectivamente”.
Una telenovela política inédita en la República francesa.
Los ataques de Cope contra Fillon se produjeron después de que el portavoz del gobierno y amigo del premier, el chiraquiano Francois Baroin, dijo tras la derrota en las elecciones cantonales del domingo que “ciertamente hay que poner término a este tipo de debates”. Una declaración que enfureció a Sarkozy, que lo llamó al orden, y le advirtió que el debate sobre el islam “va a tener lugar”.
El problema es que la propia UMP, más los radicales y los centristas, que se habían aliado a ellos en estos años, consideran que este debate sobre el islam es “ inapropiado e inoportuno ” y que sólo “estigmatiza” a los musulmanes en Francia. La gran amenaza a la unidad de la mayoría es Jean Francois Borloo, un radical que se alió a la UMP, y ahora amenaza con la secesión partidaria , en un movimiento que puede costarle la candidatura presidencial a Sarkozy para 2012. Para ganar o al menos pasar la primera vuelta, los conservadores franceses deben unirse .
El problema para los centristas es la derechización de la UMP y el deseo de Sarkozy de combatir al Frente Nacional con más estigmatización y su xenófoba receta.


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