Pertenece a la Unión Vecinal del barrio Covipa de Guaymallén. Los ladrones se llevaron elementos y ensuciaron el lugar.
La mujer que abrió la puerta del comedor pensó que le habían cambiado el color, pero fue un momento antes de que la realidad le golpeara y el dolor le llegara más hondo. El rojo piso de baldosas estaba cubierto por el polvo de un matafuego, elemento que apareció tirado al final del amplio salón.
Por una abertura sobre el techo de chapa, los vándalos habían ingresado al comedor estudiantil Santa Faustina que la Unión Vecinal del barrio Covipa (fundado en 1987) tiene sobre calle Lamadrid, en Las Cañas, Guaymallén.
"Mire, todo revuelto y alimentos tirados al piso. Arrancaron candados, revolvieron cajones y estantes y no sólo se llevaron mercadería, sino que cargaron equipos de música, elementos de estudio, hasta el cuaderno de danzas".
El relato de María del Carmen Scherl (todos la llaman Lela) se extendió a lo largo y ancho del salón, donde se encuentran también la cocina, un espacio para guardar muebles y objetos, que también fue violentado (arrancaron la reja metálica).
El comedor, debido al receso escolar, se encuentra cerrado, pero la próxima semana volverá a servir el almuerzo para más de 100 chicos, provenientes de los barrios cercanos y de escuelas como la Bausarue, Mazza y Juan Pastor.
"La regla dice que para acceder al comedor cada niño (desde los 5 años) debe presentar la libreta de calificaciones", agrega la mujer que tiene un pasado en Cáritas, recordando que ahora el último día (previo a las vacaciones) cada uno de los chicos levantó su libreta con el orgullo del "deber cumplido", mientras esperaban el plato de comida que venía de las humeantes ollas de la cocina.
Paquetes de harina, botellones de aceite, cajas con golosinas, latas de tomate, bolsas con verdura, que con la ayuda de gente (familiares directos, comercios cercanos y entidades de bien público como el Banco de Alimentos) y que se encontraban almacenados en los estantes, desaparecieron.
Junto con Los Andes llegó personal de Policía Científica en busca de huellas o elementos que orienten a los investigadores y lleven a identificar a los autores del vandalismo, mientras la mujer y otras que, que con el título de profesoras, tienen a su cargo tareas como la enseñanza de danzas (como Estefanía Benítez), taekwondo, música y gimnasia no daban crédito a lo que estaban viendo, mientras recorrían el lugar en busca de equipos de música que habían desaparecido y otros elementos como cuadernos usados que tampoco fueron encontrados.
La recorrida sirvió para mostrar que, además del techo, los delincuentes destruyeron ventanas, gavetas y puertas.
Sobre el final Lela, reclamó la “ayuda” solidaria de la gente para con la Unión Vecinal del Barrio Covipa, que tiene su sede al 2287 de calle Lamadrid, de Las Cañas, Guaymallén. Y anticipó que "el lunes volveremos a abrir el comedor".
Los 100 de doña María
Hace unos meses, Los Andes dio a conocer que este mismo lugar (hoy devastado) estuvo de festejo cuando se homenajeó a María Estanislada Mercado, en su cumpleaños número 100.
La mujer, riojana de nacimiento y mendocina por adopción, fue el centro de atención por parte de la Unión Vecinal del barrio Cooperativa Vivienda de Puertas Abiertas, con una fiesta compartida por vecinos, amigos y familiares.
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