Los sectores de Sobisch y Pereyra en el MPN se desmembraron.
El resultado de la interna del Movimiento Popular Neuquino determinó no solo la derrota de Jorge Sobisch, sino también la desaparición de un espacio creado para esa instancia electoral bajo el sello azul y blanco, que duró lo que los tiempos de la campaña demandaron. Nada, o casi nada, quedó de esta alianza que tuvo como uno de sus protagonistas centrales a un especialista en hacer y deshacer acuerdos políticos: Guillermo Pereyra.
El titular del gremio petrolero mostró en los últimos tiempos distintos posicionamientos y giros. El último capítulo tuvo lugar la semana pasada, momento en que anunció su incorporación al interbloque del Peronismo Federal en el Congreso Nacional y, si bien aclaró que no abandona el MPN, lo cierto es que su línea interna que creó el año pasado para competir en las PASO ya es un recuerdo.
En este escenario, donde en el viejo espacio blanco liderado por Sobisch reina la desazón, hoy el MPN carece de una fuerza que pueda hacerle sombra al sapagismo, ya que este sector domina la conducción del partido (donde Pereyra solo conserva la minoría en la Junta y la Convención) e impuso todos sus candidatos para las elecciones del año que viene.
Fuga masiva
Pereyra dejó en el medio de este proceso un tendal de punteros y militantes emepenistas que el año pasado habían encontrado un cobijo inesperado pero que luego quedaron a la deriva. La primera ruptura fuerte se dio con el anuncio de que el petrolero no iba a ser candidato a gobernador y que apoyaría la postulación de Sobisch. Allí, José Brillo, Emiliano Sapag y muchos dirigentes de la capital provincial y el interior pegaron el portazo. Esa postura se dio a conocer, en parte, en el encuentro realizado en el camping del sindicato petrolero, cuando se anunció la alianza electoral que llevó a Omar Lorenzo en la fórmula. El segundo cimbronazo se dio con la derrota del domingo pasado, cuando el propio Pereyra anunció su apoyo al gobierno provincial, reconociendo la derrota en una actitud opuesta a la tomada por Sobisch, quien denunció “compra de votos”. Todos estos elementos determinaron la migración al sapagismo de muchos dirigentes que habían trabajado para el sector azul y blanco.
“A casa”
“Nosotros nos vamos a nuestra casa”, afirmó un dirigente muy cercano a Sobisch, después de digerir el resultado de las internas. Con ello, si bien nunca se sabe lo que puede suceder a futuro con el ex gobernador, se dio a entender que las aspiraciones políticas de este sector se terminaron el mismo domingo 30 de noviembre.
¿Surgirá alguna nueva línea interna dentro del MPN? Por el momento y en el horizonte cercano, todo es color azul.
Un proyecto que desorientó a todos
Con la victoria de Guillermo Pereyra en las PASO de 2013, hizo irrupción en la vida interna del MPN un protagonista impensado que, por ese entonces, se posicionaba como una figura imbatible. De la mano del poderoso sindicato petrolero, se encaminaba a la conducción del partido y de la provincia. ¿Qué pasó en el medio?
Alguna vez Pereyra dijo: “Tengo muchos mostradores pero los atiendo a todos”. Parece que eso no le fue posible, o que no quiso hacerlo. Más allá de las cuestiones de salud esgrimidas en su momento, la pregunta que surge en muchos dirigentes del MPN que lo acompañaron desde esas PASO hasta ahora es si Pereyra realmente quería ser candidato a gobernador. Quizá, simplemente, buscaba llegar al lugar que ocupa actualmente en el Senado de la Nación.


Comentá la nota