El gobernador advirtió que la fractura dentro del MPN fue generada por Pereyra. Reiteró que fueron tratados como “enemigos” en la campaña y aseguró que presidir el partido “sería un honor”.
“Unidad es estar detrás de objetivos comunes y eso es lo que falta lograr. Yo no necesito fiscales ni censores más que el pueblo de la provincia de Neuquén”, aseguró Sapag al cierre de un acto realizado en el Parque Industrial.
A su vez, ante el pedido de Pereyra con relación a que se dejen de generar divisiones internas dentro del MPN (ver aparte), el mandatario neuquino dijo estar “totalmente de acuerdo” pero recordó que “lamentablemente, en los 40 días de campaña, el punto de roce y de fractura lo generaron ellos, no nosotros. Le doy la derecha (a Pereyra) y ojalá sea consecuente con sus palabras”.
Reiteró sobre las advertencias que había formulado con relación al trato recibido antes del 11 de agosto, que fueron tildados “como enemigos y ahora nos quieren buscar como amigos. Tendremos que recibir otras explicaciones del caso, tendrán que cambiar de actitud, tener otro discurso con el gobierno provincial y en el camino se arreglan las cargas”.
Sapag sostuvo que el petrolero en la interna “fue en contra de Ana (Pechen) y del gobierno de la provincia, ahora tiene que ir a favor de una propuesta y eso es lo que tiene que seducir al electorado”, y recalcó: “Lo digo con profundo sentimiento de pertenencia al MPN, yo soy afiliado y gobernador por este partido”.
Por la presidencia del MPN
El mandatario confirmó también lo que había expresado la semana pasada respecto de su intención de presidir el MPN, cuando el año que viene se realicen las elecciones para autoridades. “La lista Azul se va a presentar para conducir el partido, en su momento vamos a analizar las distintas alternativas y existe la posibilidad que yo vaya como candidato”, explicó Sapag.
“La unidad no hay que pregonarla sino practicarla -añadió-; no voy a generar ninguna fractura dentro del MPN, tenemos mucho para hacer dentro del partido y en el gobierno en estos dos años y cuatro meses que nos quedan. No es una posición crítica sino de historia y de pertenencia. Mi padre presidió y fue fundador del partido, por lo que sería un gran honor ser presidente del MPN”.


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