El gobernador Jorge Sapag sostuvo que la evacuación es "preventiva para evitar que el evento del volcán pueda traer consecuencias si no se toman las precauciones del caso”.
Explicó que este fenómeno se venía monitoreando desde hace mucho tiempo y que tanto Chile como Argentina estaban en alerta amarillo. Recordó el evento que se produjo el año pasado y que ahora “Chile, a través del Ministerio del Interior, y la provincia de Neuquén, a través de su comité de Defensa Civil, hemos decidido un alerta rojo con evacuación obligatoria”.
Mencionó que esto se dio a partir de los informes geológicos que hablan de que los eventos de microsismos habían aumentado en un 300 por ciento su ritmo. “Esto lo hemos venido registrando en las últimas 24 horas y existe la posibilidad en las próximas horas -y dentro de un plazo de unas 72, por supuesto dentro de lo que significa la ciencia geológica, que no puede ser de un rigor y una precisión absoluta- de que puede haber un evento eruptivo, con emisión de elementos piroclásticos y, al mismo tiempo, algún derrame de lava viscosa”.
Precisó que para Caviahue, que está a 9 kilómetros del volcán y que cuenta con alrededor de 500 habitantes, ya se habían preparando los centros de evacuación en Las Lajas y en Loncopué. Afirmó que se hizo “una evacuación ordenada”, con la participación de Policía, Gendarmería, Defensa Civil, Bomberos y “todo el sistema de Salud Pública y Desarrollo Social”.
También contó que hay preparada ropa de cama, colchones, frazadas y comodidades en las dos ciudades y calculó que de los habitantes de Caviahue aproximadamente “unas 200 personas, o quizás entre 200 y 300 personas, puedan estar en centros de evacuación. El resto va a estar alojado en casas de familiares, vecinos, amigos, conocidos, en las localidades cercanas, incluso hasta de Neuquén capital”.

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