Los gremios aumentan de a poco la presión. El debate salarial es imparable, y la dinámica sindical mezcla política con reivindicaciones. Sapag está fortalecido, pero debe calcular bien los movimientos en un margen de tiempo muy estrecho.
Este martes, el sindicato estatal que posee mayor representación por número de afiliados, UPCN, se declaró en alerta y movilización, ante la falta de respuesta a su demanda de que se pusiera en marcha la mesa de diálogo general que el gobierno mismo había creado el año pasado.
El gremio conducido por Osvaldo Lorito reclama un incremento general de haberes para el conjunto de la administración pública.
A este aspecto general, habría que agregarle que el mismo gremio, junto con ATE en esta ocasión, urge porque se instrumente la negociación pertinente en el área de Salud pública, un estamento clave de los servicios esenciales que presta el Estado, y que no sale del conflicto desde hace años.
También se extiende este ángulo de la presión a las escuelas. UPCN y el gremio docente ATEN están de acuerdo en reclamar urgentes paritarias para los auxiliares de servicio, con actualización de los padrones para actualizar de la misma manera la representación gremial en la mesa de negociaciones: aseguran -y es creíble- que entre los dos sindicatos representan a más del 80 por ciento de ese sector del Estado, clave porque puede fácilmente paralizar el servicio educativo más allá de lo que hagan los maestros.
El panorama así tiende a complejizarse para el gobierno, que hasta ahora ha atendido las coyunturas contribuyendo a desgajar y parcializar los conflictos, para que no se hagan uno solo y adquieran así mayor proporción y fuerza. Se supone que Sapag actualizará su equipo de negociadores, para comenzar el año obturando el proceso conflictivo antes de que cuaje.
El gobernador se siente fortalecido tras el contundente resultado de la interna del MPN. Pero para que esa fortaleza no sea débil, transformándose en un oxímoron político, deberá calcular muy bien los tiempos de negociación y la coyuntura electoral, que será absorbente durante buena parte de este año.

Comentá la nota