Lo rubricará mañana en Buenos Aires con Nación. Es por 212,5 millones de pesos otorgados a Neuquén este año. El modo de refinanciación será igual al del plan acordado el mes pasado.
“Es complementario y también a largo plazo como el que ya se firmó”, señaló el gobernador Jorge Sapag a este diario.
Como la figura del PAF desapareció este año, producto de que esos fondos fueron asignados al Programa Federal de Desendeudamiento de las Provincias Argentinas, Nación otorgó un monto a cuenta al gobierno neuquino que ahora se encuadrará en el mismo esquema del Desendeudamiento. Es decir, los 132,5 millones de pesos que quedan a pagar a Nación (producto de la quita que se produce por el ATN) se refinancian a 20 años y a una tasa del 6 por ciento, más la eliminación del CER y un plazo de gracia por el cual los vencimientos se comenzarán a saldar recién en 2012.
Reducción de deuda
Este mes la provincia ya comenzó a recibir los beneficios del Desendeudamiento, con el ahorro de 20 millones de pesos, producto de evitar el pago de compromisos financieros con el Estado nacional, que hasta noviembre venían siendo descontados de los recursos coparticipables.
Además, al adherir al programa federal, la Provincia licuará gran parte de su deuda con Nación, estimada en alrededor de 2.000 millones de pesos, y terminará pagando unos 500 millones.
A estas medidas de reducción del pasivo, Neuquén sumará también la emisión de nuevos bonos Ticap por 260 millones de dólares, una colocación que se iniciará en marzo y que ya se acordó con los bancos Citi, Macro y Barclays y con la financiera Puente Hermanos.
Los títulos permitirán hacer frente al resto de los compromisos financieros para los próximos años, donde los vencimientos de los Tidepro (bonos emitidos en 2007) representan la mayor erogación. Para ello se utilizarán 200 millones de dólares, mientras que los otros 60 millones serán destinados a la realización de obras públicas.
Con las sumas provenientes de la colocación se cancelarán los costos de la operación. Se constituirá un fondo fiduciario para pagar la deuda pública y no podrán ser destinados a solventar gastos corrientes.
Chuihuido
Sapag también aprovechará la firma de este segundo desendeudamiento para continuar con las gestiones ante funcionarios nacionales por la represa Chihuido I, luego de que el gobierno brasileño ratificara hace pocos días el crédito de 730 millones de dólares que el Banco Nacional de Desarrollo (BNDS) destinará a parte de la construcción.
Ahora el tema quedó en manos del gobierno nacional, que deberá otorgar las garantías y los recursos faltantes –alrededor de 500 millones de dólares- más los intereses que implican los dos créditos (además del de el BNDS, existe otro del Banco Macro por 302 millones de dólares) y la actualización de los precios, dado que el proyecto tiene un año y medio de aprobado con un dólar a 3,7.


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